Siempre has querido tener la vida controlada. Saber que el siguiente paso no lo vas a dar en falso. Saber lo que vas a hacer mañana por la mañana cuando te levantes. Huyes de la incertidumbre de no saber que vas a hacer minutos más tarde. De no controlar las consecuencias de tus actos.
De repente escuchas una voz dentro de ti misma que no dice lo que esperas que diga. Más bien dice todo lo contrario de lo que quieres oir. Hazlo, no pienses, actua, lo estas deseando, que más da lo que pueda pasar. Y te encuentras delante de un camino en blanco en el que puedes tomar cualquier dirección dado que no hay vereda establecida. Todo depende de donde pongas los pies. Y nada es predecible. Siente vértigo. No tienes donde agarrarte. Pero no hay miedo, no sientes miedo. Sientes una extraña sensación, una apetecible tentación por tirar hacia adelante con la incierta seguridad de que nada malo va a pasar.
Y empiezas a andar...
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada