Estaban charlando tranquilamente en una cerveceria en el centro de Barcelona. Llevaban algun tiempo sin verse. Algun que otro contratiempo habia alargado la espera de sus ya espaciados encuentros. No habian perdido el contacto.
Miriam seguia actuando frente a ella del mismo modo que lo hizo el dia en que se conocieron. No era capaz de mirarla a la cara mas de dos segundos seguidos, no era capaz de acercarse a ella para tener la cercania que podia tener con cualquiera de la gente con la que se relacionaba, no podia ser ambigua, no podia tener su actitud chula. Lina le imponia respeto a pesar de saber que no habria ningun problema si lograra ser ella misma.
Era la primera vez que se sentia asi frente a una mujer por la que sentia atraccion, era la primera vez que no era capaz de jugar con una mujer por la que se sentia atraida.
Miriam estaba pendiente de la conversacion que estaban manteniendo pero su mente andaba algo distraida: al tiempo que la escuchaba se daba cuenta de como sus ojos la miraban y al poco evitaban el contacto directo con los de ella, de como su cuerpo se acercaba inesperadamente a ella al tiempo que algo la frenaba de aquello.
-Te noto algo distraida.
Miriam se quedo algo helada por un momento. Se esperaba que Lina se hubiera dado cuenta de lo que le ocurria, pero no creia que se lo dijera.
-Creo que no lo puedo negar.
-¿Tengo que preocuparme?
Queria responder. Hacia tiempo que queria contarle lo que le ocurria, pero no tenia valor. Imaginaba que tarde o temprano aquello dejaria de ocurrirle y no haria falta hablar de ello o ya podria hablarlo sin problemas una vez superado. Pero la conversacion llego antes de lo esperado.
-Vale. A ver. La respuesta a esa pregunta es no. Pero la explicacion a mi distraccion... Me va costar dartela... Pero...
Lina la miraba con cara divertida. Se dio cuenta de que habia puesto en una situacion algo comprometida a Miriam. No lo suficiente para decirle que no hacia falta que le contara nada, pero si para ponerse comoda en la silla y ver como miraba la forma de sacar de dentro aquello.
-No tengo prisa.
En un momento como ese Miriam en su estado normal, hubiera sacado toda su chuleria, y su sonrisa hizo un amago de ello, pero solo fue un amago.
-Puede que nada de lo que te vaya a decir tenga sentido, o puede que no me explique, o puede que no me entiendas, o puede... Bueno. Ya me has visto con Marta y Sandra y, obviamente, no tengo la misma relacion con ellas que con mucha otra gente, pero... A ver Lina. O lo suelto de golpe o no lo suelto. Yo cuando hablo con alguien soy capaz de mirarle a la cara aunque sea incapaz de mirarte mas de dos segundos a ti. Y cuando alguien me cae bien y me siento a gusto soy capaz de ser cariñosa con esa persona pero contigo cuando voy a acercarme algo me paraliza.
Asi, dandole mil rodeos al principio y tan directa y clara al final. Lina sonrio, le falto poco para reirse, no de lo que habia dicho Miriam, sino de como lo habia hecho, pero prefirio quedarse solo con la sonrisa y evitar asi que continuara poniendose roja.
-Miriam, ¿puedo preguntarte porque te ocurre eso solo conmigo?
-Creo que a eso no puedo responder.
-¿Puedo proponer una posible respuesta?
Miriam no estaba segura de si queria o no que lo hiciera, pero dado el punto al que habian llegado, ya no tenia nada que perder.
-Prueba.
-Nunca te habia gustado una chica con la que no habias tenido una amistad antes de que esa atraccion naciera. Y tus armas para enfrentarte a algo asi, que son la ambiguedad y la chuleria, no las tenias conmigo antes de sentir esa atraccion. Asi que te sientes como, indefensa, indefensa delante de mi.
Miriam estaba cada vez mas roja. No sabia si salir corriendo o si esperar a que Lina continuara hablando. No sabia si tenia que decir o hacer algo en ese momento. Solo esperaba que ella dijera o hiciera algo antes de que el silencio se hiciera insoportable.
-A mi si me han gustado personas desde la primera vez que las he visto. Y me siento alagada por ser la primera persona que te hace sentir algo asi. Aunque sea solo por haber aparecido en el momento preciso en el lugar preciso. Y sobretodo me siento bien porque no soy la unica que siente atraccion por la otra en esta mesa.
Miriam ya no sabia donde meterse. No sabia si salir corriendo. Si seguir esperando a que fuera Lina la que continuara con aquello. Si levantarse y besarla, o si ponerse a llorar ahi en medio de todo el mundo.
Lina volvio a sonreir. Pidio la cuenta.
-¿Vamos a dar un paseo?
Las calles de Barcelona un fin de semana por la noche estan plagadas de gente que viene y va sin darse mucha cuenta de lo que pasa a su alrededor. De modo que Miriam y Lina andaban cruzandose de vez en cuando con alguien pero como si la ciudad fuera solo para ellas.
-No estoy acostumbrada a que las cosas pasen asi. Yo siempre he jugado, he actuado de un modo cariñoso y he dado a entender muchas cosas que si no eran correspondidas tampoco quedaban mal. Nunca alguien me ha dicho: te sientes atraida por mi y yo por ti. Las cosas surgen de otro modo...
-Miriam. ¿Que es lo que te preocupa ahora?
-Espero que tambien sepas responder a eso.
-Tengo una ligera idea, pero te agradeceria que me dieras un poco de margen. Creo que ya me he arriesgado bastante esta noche.
Lina tenia toda la razon del mundo. Casi todo lo habia dicho y hecho ella. Asi que decidio parar un segundo. Cogio aire, se quedo mirandola fijamente e intento hablar sin vacilar lo mas minimo.
-Esta bien. Un poco comodona he estado yo ultimamente. Pero te aviso que mi chuleria en ocasiones es un mecanismo de defensa.
-No me importaria verte en plan chulito, aunque solo fuera una vez.
Miriam sonrio, bueno, le salio una de esas sonrisas a medias de las suyas.
-¿Y si luego resulta que mi chuleria te gusta? Ya no podras reirte de mi como lo has hecho antes.
-Bueno, puede que tambien me haga gracia verte asi.
-No me importaria que fuera asi, pero tambien me gustaria que provocara algo mas en ti. Antes has dicho algo sobre que mi atraccion hacia ti te alagaba. Preferiria que mi chuleria, que no es mas que una falsa seguridad, y que conste que te lo confieso porque ya lo sabes, hiciera lo mismo.
Lina se estaba divirtiendo mucho. Ver a aquella mujer delante suyo, dandoselas de femme fatale, cuando media hora antes estaba en la mesa de aquella cerveceria deseando que el reloj se parara para poder salir corriendo sin dejar ni rastro le resultaba muy divertido. Y le agradaba.
-Pues lo hace. Me alaga que hagas todo esto ahora mismo. Y que lo hagas esperando que pase algo que no sabes como iniciar.
-Y segun tu ¿que es lo que espero que pase?
-¿Vuelves a adoptar una actitud comodona?
-Preferiria que fueramos las dos la que lo iniciaramos.
Ambas se rieron. Ambas estaban algo inseguras sobre aquello. Y ambas desde el inicio de la noche. Cada una habia hecho las cosas lo mejor que sabia. Y gracias a las dos la noche habia llegado a ese lugar. Y porque no, gracias a las dos podria seguir pasando algo mas.
Pero habian decidido que le tocaba a Miriam, y dado el rol que habia adoptado en ese momento, y que lo que estaba viviendo con Lina era totalmente nuevo para ella, aunque le temblara el pulso, lo hizo. En medio de una noche fria, en una ciudad en la que puede ocurrir todo lo que una se proponga, miro a Lina por primera vez a los ojos durante mas de dos segundos sin vacilar. Se acerco a ella mas de lo que habia hecho en los 3 meses que hacia que se conocian. La cogio de la mano y al tiempo que Lina decia: -Estas helada... Miriam la estaba besando dulcemente, no solo como si fuera el primer beso que le daba, sino con el temor de que aquello pudiera no volver a pasar nunca mas. Sintiendo como todos los poros de su piel reaccionaban ante aquel contacto y solo relajandose cuando sintio que Lina la acercaba hacia ella cogiendola con mucha delicadeza por la cintura pero firmemente para no dejarla escapar.
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