diumenge, 30 de gener del 2011

Ven

Ven, sácame el ordenador de las manos, apágalo, déjalo en su sitio, dame un beso, quuítame la manta de encima, dame la mano, haz que confie en ti con solo mirarme.

Levántame del sofá, llévame a la habitación, quítame la ropa, méteme en la cama. Desnúdate, métete en la cama conmigo, abrázame, cuéntame algo al oïdo para que me relaje, no dejes de hablarme hasta que consiga dormir y cuando lo haga sigue hablándome un rato no sea que vuelva a despertarme.

Por la mañana cuando te despiertes seguro seguiré dormida. Podrías salir a tomarte un café y traerme algo de chocolate blanco para alegrarme la mañana después de despertarme como seguro sabrías hacerlo.

Pero, por favor, ven.

dijous, 27 de gener del 2011

Que...?

Que penses en mi?
Que em troves a faltar?
Que tens ganes de veure'm?
Que t'agradaria fer-me una abraçada?
Que vols veure un partit amb mi?

Que penses en com serà la propera vegada que ens veiem?
Que tens res a dirme?
Que tens por a dir-m'ho per no tenir clara la meva reacció?
Que sents una extranya sensació quan penses en el día que ens tornem a veure?
Que penses en no fer plans més tard perqué desitjes gaudir del temps que pasem juntes sense tenir res més al cap?

dimecres, 26 de gener del 2011

Hoy...

Puede que en muchas ocasiones no sea totalmente conciente de la gravedad de las cosas que pasan. Y puede que en otras ocasiones les dé más importancia de la que tienen.

Creo que sigo en estado de shock. Tendrá el cuerpo dolorido, el resguño que se hizo seguramente le durará un tiempo, le saldrán morados por el cuerpo, pero teniendo en cuenta lo que le pudo pasar, no ha sido nada.

Ayer podía haber pasado una desgracia y doy gracias a los ángeles que la rodean por que no fue así. Y doy gracias de tener el miedo que tengo ahora mismo porque ahora mismo podría estar sintiendo otras cosas.

Doy gracias por tenerla a mi lado, hoy y todos los días. Pero por favor, no quiero más sustos como este.

Te quiero niña, mucho, muchísimo.
Caro

dimarts, 25 de gener del 2011

¿Quieres?

-¿Quieres?

Podía parecer una pregunta fácil de responder y más teniendo en cuenta que le estaba ofreciedo un trozo de su pizza. Pero no era eso lo que Miriam quería de Lina. Para el resto del mundo aquellso instantes no fueron más que imperceptibles, pero en la cabeza de Miriam se crearon un millón de imagenes.

La verdad que, buena pinta tenía aquella pizza que iba a comerse Lina, pero ella lo que quería era el postre. Miriam miró la pizza. Levantó la cabeza y reprimió el primer impulso de respuesta que tuvo.

-¿Qué ibas a decir?

Lo había reprimido una vez, pero no iba a volver a hacerlo.

-Lina, te quiero a ti. No a tu pizza. No voy a negar que tiene muy buena pinta, y no me importaría nada comerme un trozo. Pero no he venido aquí a por ella. Solo he venido por tí. Porque tenía muchas ganas de verte. De volver a pasar contigo horas sin darme apenas cuenta de la velocidad a la que corren las agujas del reloj. De volver a llevarte a casa no solo porque me sepa mal que cojas el autobus a esas horas, sino por alargar el tiempo a tu lado.

Lina se quedó de piedra. En ningún momento imaginó que aquella iba a ser la respuesta de Miriam ante el ofrecimiento de un trozo de pizza. Sé quedó embobada mirándola sin saber que era lo que tenía que hacer o decir en aquel momento.

-Yo tampoco he venido a ofrecerte un trozo de pizza...

Miriam no sabía si debía o no arrepentirse de lo que acababa de decir. Aunque tomó la decidión de no hacerlo. Además, tampoco tenía claro que quería decir Lina con aquella respuesta. Así que, hizo lo preciso para intentar averiguarlo.

-¿Y has venido a ofrecerme algo?

Lina empezaba a darse cuenta de por donde iba Miriam. Dejó la cara de sorpresa por el cambio de tema que había hecho y sonrió.

-Puedo ofrecerte muchas cosas pero no sé si las quieres o quieres otras.

Acababa de dejar la pelota en su campo. Ahora le tocaba a ella tirar. Ella había iniciado ese juego pero ella misma tendría que acabarlo. Miriam tenía muchas respuestas en mente en ese momento y no sabía por cual decidirse. Así que dejó de pensar y se dejó llevar. Era algo que realmente le daba pánico hacer, pero llegadas a ese punto, ya no tenía nada que perder.

-¿Si te digo lo que quiero lo harás?
-Depende de si yo quiero hacerlo o no.
-Bueno, pues ahí va: me encantaría que te levantaras de la mesa, te sentaras a mi lado, me besaras, y permaneciaras aquí cerca en lo que queda de cena.

Lina sonrió. Se levantó, cambio la copa, los cubiertos y el plato de sitio, se sentó a su lado, se le acercó y sonriendo, la besó. Le dió un primer beso, tierno y tímido. Se separó un poco de Miriam a la espera de ver que hacía.

-Ahora voy a ser yo la que diga lo que quiero: quiero que sigas besándome.

Miriam sonrió.

-En ese caso queremos lo mismo.

Terminaron de cenar entre risas, más besos, y lo que nunca cesaba entre ellas, conversaciones variopintas. Se levantaron y se fueron a jugar al billar de nuevo. Entre bolas y tacos volaban miradas, sonrisas y siguieron los besos. Después de jugar tres partidas seguidas les pidieron el billar de modo que se sentaron a seguir hablando de cualquier cosa que las llevaría a llevar la conversación a cualquier lugar donde no se imaginaron llegar en un principio.

Se les hecho la noche encima. Hacía ya 7 horas que estaban juntas y llegó la hora en que si Lina quería coger el último autobús nocturno que la llevara a casa tenía que irse ya, sinó le tocaría esperar al primer tren y para eso todavía faltaban dos horas y en ambas empezaba a notarse el cansancio de llevar casi 24 horas despiertas.

-Es hora de ir tirando para casa.
-Si te llevo a casa seré incapaz de volver a casa sin dormirme de camino.
-Mi cama es de 90 y está más lejos que la tuya.
-Normalmente duermo en medio de la cama, pero puedo moverme a un lado si quieres venirte conmigo.

Ya no hacían falta aclaraciones. Estaba claro que ninguna de las dos quería ponerle fin a la noche en ese momento. El cansancio de toda la semana hacía meya en ellas pero las ganas de continuar estando juntas eran todavía mayor. Subieron en el coche de Miriam y antes de arrancar Miriam preguntó:
-¿Tienes algo que hacer mañana?
-La verdad no. Tendré un par de amigas esperando mi llamada a ver como ha ido la noche. Pero si no llamo entenderán el porqué.

Miriam miró a Lina con cara de duda. Sabía que Lina siempre tenía algo que hacer. El trabajo, el Máster y el gimnasio le organizaban la agenda. Pero ella se encargaba de llenar el resto de huecos para disfrutar de su gente. Sabía que le había reservado uno de esos agujeros para compartir con ella esa misma noche. Pero nunca imaginó que había dejado el día siguiente en el aire pendiente de lo que pasara durante esas horas.

Llegaron a casa de Miriam y se quedaron en el sofá tomándose la última cerveza de la noche. Estuvieron largo rato en el sofá hablando hasta que el cansancio empezó a pesar de verdad. Las manos de ambas se entrelazaron. Sus mirabas subian y bajaban de los ojos a los labios. Sus labios se acariciaron antes de empezar a jugar. Esta vez no solo jugaron con la boca de la otra, sinó que se entretuvieron con otras partes del cuerpo... Entre besos y caricias ambas terminaron abrazadas en el sofá y con el calor de sus cuerpos se durmieron sin haber podido desatar la pasión que había volado a su alrededor durante toda la noche.

Dos horas más tarde Marta se despertó para ir a trabajar y despertó a Miriam para que se fueran a la cama. Miriam le dejó un pijama a Lina y ambas empezaron desnudarse al mismo tiempo con la primera intención de seguir durmiendo. Pero la visión de la otra con el cuerpo sin ropa hizo resurgir el deseo mitigado por el cansancio.

No llegaron a ponerse el pijama. No volvieron a dormir hasta casi quatro horas más tarde cuando una de las amigas de Lina que estaba esperando su llamada no pudo aguantar más la duda y terminó llamándola.

-Estoy en casa de Miriam todavía... Cuando vuelva a casa te llamo... No lo sé... ¿Comer? ¿Que hora es? ¡¡¿Las 12:40?!!

Miriam a su lado se echó a reir. No se habían dado cuenta de como había pasado el tiempo.

-Raquel... Bueno, que solo hemos dormido dos horas y ambas estamos cansadas. Así que no sé cuando volveré. Vamos a dormir un rato y si eso luego ya te llamo...

Miriam continuaba riendose. Se imaginaba a Raquel al otro lado del teléfono preguntando que había pasado y esperando que le contara detalles de la noche.

diumenge, 23 de gener del 2011

¿Te he dicho que tengo ganas de verte?

No creo.

Puede que si te lo haya dicho, pero no como quisiera hacerlo. Pero espero hacerlo algún día. Me puedo imaginar la situación de un millon de maneras. Aunque sé que no será de ninguna de ellas, puede que se me antojen demasiado perfectas, a pesar de todo.

Me encantó que ayer, sin apenas leerme fueras capaz de darte cuenta de que algo no iba bien. Me encantó que quisieras dedicarme la victoria del Barça para darme un motivo para sonreir. Me encantó sentir que allá donde estuvieras, te acordabas de mi.

Por cierto, quiero ver un partido contigo. Bueno...

dissabte, 22 de gener del 2011

Totes les entrades que he escrit fins ara pensant en tu les he escrit en castellà donat que és la meva llengua materna i en la que, expresant el que sento, em trobo més cómode. Pero aquest cop t'estic escribint això per a tu, per molt que mai arribis a llegir-ho.

Són casi les 4 del mati i des que he sortit de casa que les ganes de veuret aumenten. Vull aquella abraçada que un dia em vas prometre. Vull sentirme entre els teus braços. Vull dormir abraçada a tu després de tenir el privilegi de descobrir cada un dels racons del teu cos.

Vull començar per poder mirarte als ulls, després apropant-me a tu mentre deixo de cohibirme quan et tinc al davant, vull poder apropar els meus llavis als teus sabent que es juntaran per no voler separar-se.

Ajudem a compartir aquests desitjos amb tu i fem-los realitar juntes.

divendres, 21 de gener del 2011

Vértigo

Miriam no imaginó que después de proponerle volver a verse tardarían tan poco en hacerlo. No coincidían apenas en horarios y Lina siempre tenía algo que hacer en su tiempo libre, así que para verse tenían que coordinar sus agendas. Pero esta vez fue distinto, Miriam le propuso un jueves de verse y solo les tocó esperar al domingo.

Miriam, como todas las veces que había quedado con ella después del día que las presentaron, estaba nerviosa. Nunca le había pasado nada igual. Nunca se había puesto nerviosa al quedar con una chica. Como tantas otras cosas que le pasaban con Lina que no le habían pasado antes.

Quedaron en el mismo lugar de siempre y como, las otras veces, Miriam llegó antes de tiempo. No soportaba llegar tarde a los sitios y que tuvieran que esperarla, pero esperándola a ella parecía que se le saliera el corazón del pecho. Los 10 minutos que tardó en llegar se le hicieron eternos. Y cuando llegó el corazón se le paró de golpe.

Se moría de ganas de abrazarla, de besarla, de decirle lo que le ocurría estando con ella. Quería sentarse con ella y contarle todo aquello, pero no tenía valor a hacerlo. Temía asustarla, temía que no quisiera escuchar lo que tenía que decirle, temía el no volver a verla.

Lina nada más verla le dió ese abrazo que días atrás le había prometido y Miriam se deshizo entre sus brazos. Sentía que las piernas le fallaban. Tenía la sensación que si la soltaba se caería al suelo.

-¿Estás bien?

Miriam no sa había dado cuenta, pero se había abrazado a Lina con fuerza, como si aquel fuera el último, además del primero, de los abrazos que podría disfrutar de ella. Y era la primera vez que alguien se le abrazaba así a Lina.

-Tenía ganas de este abrazo.

Al tiempo que decía aquello empezó a sentir vértigo. Había dicho la primera frase para seguir hablando y contarle todo lo que quería contarle. Había imaginado ese momento miles de veces desde que se dió cuenta de la necesidad que tenía que hacerlo, pero se sentía como si no lo hubiera hecho dado que las palabras que parecían tener vida propia en su boca no tenían nada que ver con lo planeado.

-¿Vamos a tomarnos unas cervezas y me lo cuentas?

De camino a la cerveceria Lina se dió cuenta de que Miriam estaba temblando de modo que la cogió de la cintura con la única intención de mostrarle que no tenía nada que temer, ni motivos para estar nerviosa. Empezó a calmarse al poco pero no dejó de sentir vértigo en toda la noche.

-Nunca antes nadie había provocado en mi lo que tú provocas. No puedo sacar mi chulería. No puedo jugar. No puedo ser ambigua. No puedo mirarte a los ojos. No puedo acercárme a tí. Jugar, ser ambigua o mi chulería no me importan aunque me sienta perdida sin ellas. Pero sí quiero mirarte a los ojos, y sí quiero acercarme a tí.

Lina la escuchaba atentamente. Preferiría que Miriam no pasara por aquello, que fuera capaz de ser ella misma en su compañía, pero no dejaba de hacerle gracia el provocar algo así en una chica a la que conocía desde hacía apenas 4 meses y a la que veía esa tarde por 4rta vez.

-¿Puedo ayudarte en algo?

Miriam imaginaba que sí, dado que si alguien podía ayudarla solo podía ser ella. Lo que no sabía era como podía hacerlo.

-¿Si me siento a tu lado te costará menos acercarte a mi? No quiero acercarme a ti si vas a sentir que invado tu espacio vital, pero podemos provarlo a ver que pasa. Si quieres.

Miriam no tenía valor a responderla. La miró a los ojos y tansolo alcanzó a asentir con la cabeza. Lina se levantó y pasó de estar delante suyo a estar a su lado y a acercarse un poco más todavía. Miriam a cada movimiento de Lina se sonrojaba más.

-Ya estoy aquí y no voy a hacer nada más sin saber si te va a ayudar. No quiero forzarte a nada.

Miriam quería besarla, quería estar entre sus brazos y dejar de sentir aquel pánico a quedarse sola en esa mesa con las dos cervezas calentándose sin nadie que las bebiera.

-¿Que te hace sentir que me pase esto contigo?

-Me gustaría que fueras tu misma, con tu chulería, con tus tonterías, con tu ambiguedad, con todo lo que te caracteriza siempre. Siempre que no estás conmigo. Pero me hace gracia que una pequeña parte de tí solo salga ante mi. Y me hace sentir que aquí esta pasando algo que no te había pasado nunca. Así que de algún modo me siento especial.

Esa respuesta le gustó a Miriam, y puede que en otras circunstancias le hubiera dadi mucho juego. Pero ese no era el momento para hacerlo.

-Te lo preguntaré directamente.- Miriam estubo unos segundos pensando en como plantear aquello que se le hicieron eternos. -¿Tú quieres que te pueda mirar a los ojos y me pueda acercar a mi?

Esa no era la pregunta que quería hacerle pero no se dió cuenta hasta que la había hecho. Lina también se dió cuenta de ello. Pero también sabía qual era la respuesta que estaba buscando Miriam, igual que sabía que la respuesta que iba a darle le agradaría.

-Te voy a responder, pero antes quiero que sepas que si te sientes incómoda, o algo algo que no quieras, solo tienes que decírmelo.

-Aunque no sepa porqué, teniendo en cuenta que no dejo de sertir vértigo, creo que nada de lo que vas a hacer no me apetezca.

Lina sonrió. Se acercó un poco más a ella. Cogió una de sus manos y conla otra le acarició el rostro al tiempo que seguía con la mirada sus dedos por aquel rostro. La miró fijamente a los ojos y le sustuvo la mirada para ver si Miriam podía hacerlo también o no.

-Creo que voy a besarte aunque solo sea por el miedo que me da mirarte a los ojos.

Y así lo hizo. Cerró los ojos. acercó sus labios a los de Lina y la besó como si aquel, además del primero, fuera el último beso que se daban.

Miriam siguió sintiendo vértigo durante toda la noche, pero desde aquel instante, las miradas y los besos, no cesaron.

dimarts, 18 de gener del 2011

Me gustas, sí, me gustas.
Me voy a dejar de tonterías, voy a dejar de hacerme las cosas fáciles, me voy a dejar de darle prioridad a lo que me dicta la cabeza. Ahora que mis verdaderas emociones, ahora que mis verdaderos sentimientos han salido a la luz, ahora que los he dejado decir la suya, los he escuchado y he decidido que los prefiero antes que a los pensamientos que me nacer con la única intención de bloquear todo aquello que me pueda ahcer sentir vértigo; ahora y solo ahora voy a pedirte que me ayudes a acercarme a ti, que me ayudes a mirarte a los ojos. Que vengas a darme mi regalo de cumpleaños, que vengas a darme ese abrazo que prometiste darme, que me dejes mirarte a los ojos, mirar de cerca esos labios que tanto me apecete besar, volver a mirarte a los ojos y, sin dejar de hacerlo, decirte que me encantas y pedirte que me dejes disfrutar de ti.

dilluns, 17 de gener del 2011

Buenas noches

Ahora mismo me metería en la cama contigo, con mucho cuidado de no hacerte daño, intentando mantenerte entre mis brazos sin que eso ocurriera, jugando con tus rizos entre mis dedos, contándote cualquier cosa, y escuchando todo aquello que tengas que decir al respecto. Porque no se si te has dado cuenta que me encanta contarte y que me cuentes, que busco cualquier escusa para decirte algo y espero ansiosa tu respuesta.

Me despertaría mañana y lo primero que haría sería preguntarte como te encuentras. Preocuparme porque estuvieras lo mejor posible y preparate el desayuno para que hicieras los mínimos esfuerzos posibles en tu vuelta al trabajo.

Pero no quiero pensar en mañana, no son horas así que lo dejo aquí colgado, espero que pases buena noche, pero no una mejor de la que podriamos pasar juntas. Espero que descanses y cojas fuerzas, pero no tantas como las que me encargaría yo de darte. Espero que tengas dulces sueños y muy dulces porque espero aparecer en ellos.

Buenas noches

dissabte, 15 de gener del 2011

Anoche estube tentada a hacerte saber que esperaba que pasaras buena noche. No se si tendria que haberlo hecho o no. No se que hubiera significado para ti leer un Buenas noches antes de acostarte o esta mañana al despertar, porque puede que a esas horas ya estuvieras dormida.
Ahora me pasa lo mismo, me debato entre escribirte y no hacerlo. Siempre me pasa lo mismo. Nunca hago lo que deseo por miedo al que pensaran de mi, por miedo al rechaza. Lo malo es que quien no arriesga no gana. Siempre me ha pasado lo mismo, y algo me dice que ya es el momento de cambiar, quien algo quiere algo le cuesta. Y no puedo pasarme la vida aceptando lo que llega sin mover ficha por lo que quiero.
Os dejo, voy a decirle algo a alguien.
No creo que lo sepas, pero eres uno de los motivos que me ha e sonreir ahora mismo. Logras que deje de pensar en todas las cosas que me preocupan. Logras que vea la vida sencilla y que hay cosas que pueden ser divertidas y jugosas sin tener ninguna complicacion añadida. Me haces sentirme buena persona y haces que crea que puedo llegar a tener algun día algo sin que las cosas resulten dolorosas.
Porque no se trata de eso. Se trata de lo que me ocurre contigo. Ese miedo a mirarte a los ojos, esa imposibilidad de acercarme a ti aunque el cuerpo me lo pida, esas ganas de hacer cualquier cosa contigo, y a ser posible que sea pronto. Ese impulso por descubrir todo aquello que tu sabes y yo desconzco.
Esa sensación de no tener que protegerte y de querer disfrutarte. Eso es precisamente lo que mi cuerpo y mi mente, que contigo sí se ponen de acuerdo, me piden al estar contigo y al pensarte.

divendres, 14 de gener del 2011

Tu olor

Sé que tengo que hablar contigo. Que las cosas no van a desaparecer o a resultar menos dolorosas si no lo hago. Pero mientras uso la falta de tiempo como escusa para no hacerlo intento poner algo de distancia. Creía haberlo conseguido durante lo que llevabamos de semana, pero hoy ha habido un imprevisto...

Tenía claro que ibamos a compartir espacio, durante un largo espacio de tiempo que podía resultar complicado para mi. Pero también tenía claro que mi profesionalidad estaba por encima de todo eso. Lo que no esperaba era que mi olfato funcionara mejor que nunca. Me he sentado a tu lado y no he podido evitar oler ese perfume que tanto te caracteriza. Se me ha erizado todo el vello del cuerpo de un modo parecido al que se me esta erizando ahora al recordarlo. He pensado que poco a poco me iria acostumbrando a ello y dejaría de olerte, pero no ha sido así...

Dos horas y media más tarde, cuando me iba, continuabas entrando en mi cuerpo por mi nariz y se me ha hecho muy complicado salir por esa puerta sabiendo que tu no lo ibas a hacer conmigo.

No quiero nada contigo, porque no es lo que toca. Pero sería capaz de perderme en tu cuello para olerte y quedarme pegada a tu cuerpo recorriendo cada uno de esos rincones de los que tan mal hablas para hacerte ver que las cosas dependen de los ojos con los que las miras. Y cuando te vieras como yo lo hago entenderías lo que digo y te darías cuenta, que poca gente sería capaz de quererte y hacerte sentir querida como yo podría hacerlo.

Pero no toca. No es nuestro momento. Aunque sigas desprendiendo ese olor que se em antoja irresistible...

dimecres, 12 de gener del 2011

¿Cómo decirte esto?

No quiero que parezca lo que no es, ni quiero que deje de parecer lo que es. Te cuento esto no porque busque que me correspondas, ni porque quiera que haya algo entre nosotras, ni porque desee pasar más tiempo a tu lado. Te lo cuento porque necesito seguir adelante. Dejar de soñar despierta y dormida. Dejar de imaginarme cosas que no son.

Sé que no toca, sé que no puede ser, sé que mis deseos no son suficiente, sé que tu tienes tu vida... Pero tampoco puedo puedo intentar evitar eternamente mis sentimientos. Y es por eso que necesito contarte esto. Puede que sea un acto egoista y puede que no sea el momento en tu vida de recibir una declaración como esta. Si es así, lo siento. No quiero darte más quebraderos de cabeza, pero necesito hacer esto.

Siento algo por tí que va más allá de la amistad. Y solo necesito que me digas que es lo que sientes tu por mi para dejar de soñar con cosas que no van a pasar.

Nada de lo que he hecho hasta el momento a sido con interés oculto. Creo que nos une una bonita amistad y todo lo que hago es en base a eso. Me importas por nuestra relación real, no por aquello que en algun momento del dia pueda desear. Si necesitas tiempo y espacio para asimilar esto, lo entiendo y lo acepto sin problemas. Solo espero que esta necesidad de seguir adelante con mi vida no estropee lo nuestro.

dissabte, 8 de gener del 2011

Puede.... pero....

Puede que no pueda llevarte a Paris a desayunar pero puedo transformar unas simples tostadas en un pain et confiture para que el día arranque de un modo distinto al resto.

Puede que a medio día no pueda acercarte Pisa a degustar una tradicional polenta pero conozco un restaurante donde hacen los mejores cappellitti de la zona.

Puede que no pueda llevarte de viaje a Haití para que tu mirada se pierda en la transparencia de sus playas, pero conozco unas calitas en la Costa Brava que no tienen nada que envidiarles.

Puede que no pueda prometerte no hacerte daño, pero puedo asegurarte que no lo haré de forma intencionada.

Puede que no pueda prometerte amor eterno, pero puedo asegurarte que mientras dure voy a intentar que te sientas mi reina a diario.

divendres, 7 de gener del 2011

Me gustan...

Me gusta tu cara, con esas arrugas, sí, me gusta. Me gusta por lo que veo cuando me miras, por lo que se desprende de ella cuando sonries, por como me hablan tus ojos cuando me miras.

Me gusta tu pelo y también al natural. Por como rodea tu cara cuando lo llevas suelto y por como se escapa de los recogidos que te haces a veces. Y por como brilla con tus ojos cuando tienes un buen día.

Me gustan tus hombros, sobre todo cuando los llevas algo descubiertos y los dejas entrever. Cuando se insinuan entre una camiseta y un pañuelo atado al cuello.

Me gustan tus pechos que se hacen notar bajo la ropa que cubre tu cuerpo, que se insinuan juguetones bajo tu camiseta de pijama.

Me gustan tu culo cuando te veo andando de un lado para otro, cuando te paras de pie a fumarte un cigarro, cuando parece que me pide que lo sostenga entre mis manos.

Me gustan esas piernas tuyas que se insinuan largas para entretenerse un buen rato en acariciar cada uno de sus rincones pare ver aquello que tantas veces he visto cubierto. Que sostienen tu cuerpo en pie cuando te veo entrar por la mañana y tus labios me dicen aquello que tanto me gusta oir, solo cuando me lo dices tu.

dijous, 6 de gener del 2011

Hoy no...

No me pidas hoy un beso porque te besaré. No me pidas hoy un abrazo porque no te soltaré. No me pidas que duerma contigo porque no te dejaré hacerlo. No me pidas que te saque de esa casa porque no volverás a entrar. No me pidas que haga que te evadas de tu realidad porque construiré una nueva solo para tí. No me pidas que vaya porqué no volveré.

Sé que no toca. Sé que no es tu momento ni el mío. Sé que las cosas ahora no podrían salir bien. Sé que podría convertirme en tansolo un parche. Sé que lo mejor ahora mismo es lo que hay. Y si lo pienso friamente no me duele que sea así.

Pero hoy no puedo pensar friamente. Hoy soy puro sentimiento, emoción a flor de piel, hoy soy lo que me sale de dentro y es por eso que te pido que hoy no me pidas nada de lo que deseo. Porque hoy te lo doy todo.

Hoy me pides un beso y te aseguro que jamás lo olvidarás. Imagino como se acercarían mis manos a tu rostro para apartar algun mechón de pelo de él. Imagino mis manos frías y temblorosas mientras mis labios se van acercando a los tuyos. Imagino mis ojos buscando los tuyos a la espera de confirmar el deseo de que ese momento. Imagino ese primer contacto tímido que precede a un juego tierno entre nuestras bocas.

Hoy me pides que te saque de ahí y construyo un hogar donde haga falta para que puedas vivir TU vida. Un hogar donde puedas disfrutar de ti misma y de tu pequeño. Donde sepas cada día al llegar lo que te vas a encontrar. Donde no temas por un mañana.

no puedo

No puedo prometerte una vida feliz a mi lado.
No puedo asegurarte un dia tranquilo mañana.
No puedo protegerte de lo que el mundo nos depara.
No puedo decirte que la vida a mi lado será sencilla.

Solo puedo decirte que hoy si estuvieras a mi lado podrias dormir tranquila, saber que al despertar o estaría a tu lado o preocupándome de que tuvieras una alegría al abrir los ojos. Solo puedo decirte que si estuvieras a mi lado no te prometería la luna, no te hablaría de un mañana irreal, no te juraría amor eterno; pero hoy podriamos salir a la terraza a ver como esta la luna y como parpadean las estrellas, podríamos planear que hacer al despertar, y te demostraría que a pesar de no saber cuanto durará el amor, hoy te quiero con locura.

dimecres, 5 de gener del 2011

que hacer?

Cuando mirar esos ojos te hace vibrar.

Cuando tenerla tan cerca empieza a hacerse insoportable.

Cuando alejarse de su lado te obliga a echarla de menos.

Cuando al sentir que se te acerca empieza a temblarte el pulso.

Cuando estas lejos de ella y tu cabeza no busca mas que escusas para romper esa distancia.

Cuando tu manos se acercan cada vez mas a ella.

Cuando cada vez cuesta mas controlar lo que sientes.

Entonces, que hacer?

dimarts, 4 de gener del 2011

No me mires con esa cara cuando me voy de tu casa.
No me pidas que me quede para que no se te caiga la casa encima.
No me digas que es como mi casa.

Me quedaría toda la semana contigo y con tu hijo. Hubieramos tenido todos los regalos a tiempo para que el peque no se quedara sin ninguno de los juguetes que quería. Tendriamos la casa como a tí te gusta para poder estar en ella tranquila. Tendrias la tranquilidad de volver a casa y saber lo que te encuentras. Sin sorpresas desagradables. Aunque puede que con alguna que te alegrara la vuelta. Podrías abrir una botella de vino en el momento que te apeteciera. Podrías tener la cama más caliente de lo que la deja tu cuerpo. Y te aseguro que te dedicaria más de dos minutos. Dejarías de echar de menos esos momentos. Aunque puede que los desearas más. No agradecerías la ayuda de nadie de fuera para ayudarte a preparar la fiesta del peque porque la ayua la tendrías dentro.