dilluns, 29 de novembre del 2010

Solo un café

A estas alturas me reconforta pensar que no pido más que un café al salir del trabajo. Todo lo demás obviamente en bienvenido. Pero no pido más que ese café.

Cuando me llamas, antes de que me vaya, a ver si tengo un rato para acompañarte en tu descanso. Cuando salimos del trabajo debatiendo sobre donde ir. Cuando nos sentamos una en frente de la otra o al lado y hablamos de lo que sea. Cuanlquier cosa vale para hacer ese rato ameno. Como ha ido el trabajo, que nos ha ocurrido en casa, a quien nos encontramos el otro día. Conversaciones banales o no, pero que mantenemos la una con la otra, que nos pertenecen a nosotras y que me recuerdan que, de algun modo, permanecemos unidas.

No puedo negar que es menos de lo que desearía tener, pero repito, es la único que pido. Que permanezcas en mi vida del modo que quieras hacerlo. Puede que no sea lo más adecuado, pero me ofrezcas lo que me ofrezcas lo cogeré. Me quedo con ello. Yo no me iré. No quiero poner distancia por mucho que pueda parecer lo mejor en este preciso instante. Te quiero en mi vida. Y si ya tengo que lidiar con que haya personas que hayan decidido no quedarse a mi lado no quiero hacer lo mismo contigo.

¿Lo harás?

Aunque me lo pidas no podré. Mañana la Universidad me reclamará. Pero no por ello me gustaría menos que me lo pidieras. Que en alguna de las llamadas de trabajo me preguntaras si te llevo a casa. Aunque pensándolo bien, podría haber formas de que suceda.

-¿Vas a venirte hoy a casa?
Era la preguta que llevaba toda la mañana esperando. Quedaban apenas 2 minutos para acabar mi turno y esperando que no me hubiera ido, me llamó para pedirmelo (aunque yo pensaría que solo me lo estaba preguntando hasta algo más adelante). Le comente que no podia, que a media tarde tenia que hacer algo de la Universidad y que luego había quedado para ver el partido.
Se quedó dubitativa al otro lado del teléfono.
-Bueno, pero podrías venirte después de hacer el trabajo y ver el partido conmigo. La idea me resultaba muy atractiva, pero sabiendo que su marido estaba celoso de mi lo que faltaba era que apareciese en su casa, que está a mas de una hora de camino de la mia, solo para cenar.
-Esta noche no duerme en casa.
Esas palabras me desmontaron por completo. Y el silencio suyo en espera de una respuesta se hacia interminable. Por supuesto no decliné la invitacion. Me fui a casa, y en cuanto termine lo de la universidad, ya estaba saliendo por la puerta. Cogi una botella de vino de camino al coche y en poco menos de una hora estaba allí.

Se que esto no ocurrirá, demasiadas alegrías encadenadas tendrian que llegar para que esto llegara a pasar. Así que me conformo con que me lo preguntes.

diumenge, 28 de novembre del 2010

iNua

Espíritu interior de una persona en las naciones indias y esquimales de América del Norte. Vive dentro de una persona durante su existencia mortal y, depués, reaparece con otra forma cuando su cuerpo huésped esta muerto. Las estrellas y otros cuerpos cuerpos celestes que brillan por encima del hielo ártico fueron inuas en otr época.
Una inua nunca no se revela hasta que se acerca el momento de irse del hombre del que es huésped. Entonces aparece en forma de una luz rutilante en medio de la oscuridad, y la persona sabe que muy pronto la tribu cantará su canción funeraria.

dissabte, 27 de novembre del 2010

Sábado noche...

Son las 23:30 de la noche y se supone que debería estar arreglada y preparada para quemar la noche Barcelonesa...

En cambio estoy tirada en el sofá viendo una película pensando en qué debes estar haciendo ahora mismo. Si no has dormido siesta imagino que estarás ya metida en la cama. Y si lo has hecho, puede que andes por la casa falta de sueño.

¿Sabes que? Nos estoy imaginando sentadas en el sofá de tu casa, después de acostar al pequeño, con una manta protegiéndonos del frío y debajo nuestras manos entrelazadas mientras empezamos a debatirnos sobre si terminar de ver la película que hemos puesto o si dejar que el deseo que empieza a crecer nos lleve a descubrirnos la una a la otra.

Dado que sueñe lo que sueñe ahora mismo no puedo hacer nada, solo espero que hagas lo que hagas, estes bien y me encantaría pensar que en algun momento del día, has pensado en mi.

Imagino que no cabe duda de ello, pero lo diré igualmente: Yo si he pensado en tí.

Buenas noches...

dijous, 25 de novembre del 2010

Vente...

Dicen que a veces los astros se alinean y suceden cosas que no esperabas que pudieran llegar a pasar. ¿Podrían alinearse el jueves 2 de diciembre? ¿Te gustaría? Yo sueño con ello.

Si así fuera te pasariamos a recoger después del trabajo y nos dirijiriamos a la Sala Apolo directamente. Podriamos ir a comernos un Kebab guarro como a ti te gustan con una mediana bien fría. Entre charlas y risas no nos dariamos ni cuenta y ya sería la hora de entrar a ver a los teloneros. Al rato, saldría Eva y Juan.

Sabes perfectamente lo que la música significa para mi. Lo que no has podido comprovar en directo es como se me eriza la piel en los conciertos, como soy incapaz de disimular lo que siento cuando todo mi cuerpo es emoción pura. Y lo que yo quisiera sería poder compartir esas emociones contigo. Abrazarte en alguna de las canciones, que vieras que todo lo que digo acerca de mi sensibilidad es real, que sintieras como recorren mi cuerpo un sinfin de escalofríos, que te unieras a mi, y que por un momento no hubiera nadie más en la sala. Tu y yo, la música envolviéndonos y entonces si que no me quedaría más remedio que darte ese beso que te tengo reservado. Uno de esos de los que no te puedes escapar, que te envuelven, que te hacen sentir preciosa, querida y deseada. Que te recuerdan todo lo que puedes dar todavía. Que te hacen sentir mujer. Y que cuando separan los labios de los tuyos hacen que busques más...

dimecres, 24 de novembre del 2010

Un beso...

¿Y si fuera verdad lo que dice Marta? Y si te doy un beso y luego me dejas comerte enterita?

Hoy es miércoles, lo que quiere decir que si no estubiera de vacaciones estariamos juntas trabajando. Siendo la hora que es o estas en una entrevista o con un ingreso. Sea como sea te imagino sentada en el despacho con alguien delante contándole como deberían ir las cosas de ahora en adelante y aunque no envidio la vida de la persona que esta sentada frente a ti, si que envidio la posibilidad de tenerte cerca en este preciso instante.

Me gustaría saber como estás. Que tal fue el dia ayer. Si miraste o no el correo y si te llegó esa respuesta que estamos ambas esperando. ¿Sonries? Puede que los demás no se fijen en si lo haces, pero a mi me importa que lo hagas y no solo eso, sinó me importa como lo hagas. Creo que en el tiempo que hace que nos conocemos me has dado la posibilidad de conocerte un poco y me gusta ver que sonries por ti misma más que lo hagas porque ando yo detrás de darte un motivo para hacerlo.

¿Podría besarte ahora? Seguramente no sería un buen momento. Pero me imagino un momento solas, quizás en la cocina después de haberte preparado el desayuno, no me atrevería, lo sé. Demasiadas cosas en nuestra contra. Pero me lo imagino. Me imagino delante tuyo mientras me cuentas algo, cualquier cosa. Me imagino mirándome preguntándote porque pongo la cara que pongo a veces al mirarte. Supongo que ya te habrás dado cuenta de ello. Dejas de hablar y me preguntas que pasa.

No me veo con valor a decirte lo que siento, pero si algun dia me lo preguntas directamente, no sabré mentir. ¿Que pasa? No tendría valor para articular palabra y lo que realmente me gustaría hacer sería acercarme a ti, acariciarte la cara con mis dedos, mirarte a los ojos y besarte sintiendo que no voy a ser rechazada...

dimarts, 23 de novembre del 2010

En tu casa

Tan solo me separaba una puerta de la cama en la que dormias, pero las cosas a veces no son tan sencillas como cruzar esa puerta y decirte: Vente a dormir conmigo. Aunque hubiese tenido valor para hacerlo había otros condicionantes en la casa que me frenaban, así que desistí y decidí ponerme a hacer lo que cualquier persona me recomendaría. Cerré los ojos y al poco el cansancio se apoderó de mi.

Tenía en movil en la mesita de noche. Le había quitado el sonido, normalmente no lo hago ya que nadie me molesta por las noches a no ser que sea algo importante, pero esa noche no quería que nada importante para mi pudiera destorbar tu descanso. Pero de repente sentí como la pantalla se iluminaba. Cogí el movil entre el sueño y la preocupación de quien querría algo de mi un lunes a las 1 de la madrugada... Y eras tú. Desde el otro lado de la pared. Preguntándome que qué pasaría si de repente estuvieramos solas en la casa.

No sabía muy bien que responder a aquel mensaje. Seguramente era lo que estaba esperando en aquel preciso instante. Que no hubiera nadie más que ella y yo en su casa. Que se levantara de la cama en la que estaba y viniera a dormir conmigo. Y como soy incapaz de ser clara y directa, por timidez y, para que negarlo, por chulería, respondí que esperaría que viniera a dormir conmigo dado que la noche estaba siendo muy fría y se había llevado la estufa a su cuarto.

Tardó en responder... Imagino que jugar a la ambiguedad muerta de sueño no es tan sencillo que con la mente despejada... O quizás es que cuesta más contenerse de no poner aquello que realmente deseas... Y si no lo hiciera, ¿vendrías a mi cama?

Yo ya no sabía como contener las ganas de levantarme, ir a su habitación sin hacer ruido, besarla y decirle que si estuvieramos solas en su casa, de entrada, no hubieramos dormido en camas separadas, si de mi dependiese. Imagino que como tardaba tanto en responder, se levantó y entró en el baño de la habitación en la que yo estaba sin decirme nada, con el objetivo de no alargar más aquella espera. Tan solo sonriendo al pasar y verme con el movil entre las manos esperando que alguien me dijera que era lo que tenía que escribir en ese momento. Cuando salió del baño yo seguia exactamente en la misma posición, ella se quedó parada unos segundos delante mio y al ver que no hacía nada me deseo buenas noches y hizo el gesto de irse.

Fue en ese momento cuando yo reaccioné. Deseé que todo el mundo estuviera durmiendo para que no huviera posibilidad de que nos sorprendieran. La cogí de la mano para que no se marchase. Me senté en la cama, alcé la mirada para encontrarme con sus ojos. Parecía contenta de mi reacción aunque dubitativa. Le acaricié los dedos, me levanté. Subí mis manos por sus brazos y a cada cetímetro que recorría su vello se iba erizando. Me entretube en su cuello... Me cogió la cara y me besó.

dilluns, 15 de novembre del 2010

No quiero quererte

No quiero quererte. No quiero estar contigo. No quiero que me quieras. No quiero imaginarme la vida a tu lado. No quiero nada de lo que me esta pasando. Pero me esta pasando. No quiero estar con nadie y sé que te toca estar sola. No quiero involucrarme en tu vida, la que sé que tienes que encarrilar tu sola.

Pero lo que quiero y lo que siento no se han puesto de acuerdo esta vez. Te quiero y aun y no querer estar contigo, no dejo de imaginarme como seria. Te quiero y aunque no quiero que me quieras del mismo modo, me muero de deseo por que sea así. Te quiero y no dejo de imaginarme la vida a tu lado.

Te quiero y quiero que me quieras, quiero que quieras estar conmigo, quiero que me desees como lo hago yo, quiero que te despiertes por las noches buscándome al otro lado de la cama para saber si el sueño ha sido real o tan solo eso, un sueño. Quiero que estés buscando el momento para decirme lo que sientes y que tienes miedo de ello, pero que aun así ya no puedes ocultarlo más.

Quiero que me despistes y me hagas contarte todo lo que en sueños te he dicho y no me atrevo a decir cuando te tengo delante.

diumenge, 14 de novembre del 2010

Neus

La música no había dejado de sonar desde que salieron a la terraza de casa de Neus, pero esa canción decía cosas que las otras no contaban, esa canción incitaba a cosas que las otras obviaban, esa canción estaba escrita en la piel de Miriam y Neus hacía ya demasiado que se sentía tentada a seguir con la llema de sus dedos el recorrido de aquellas letras desde la oreja de Miriam hasta su brazo.

Nada había cambiado. Todo lo que las había llevado a reprimir lo que sentían seguia existiendo. Pero aquello a era insostenible. Ambas sabían desde hacía mucho que tarde o temprano aquello tenía que ocurrir y que en ese mismo momento dejaron de luchar contra las ganas de quererse que tenían. Al día siguiente todo continuaria del mismo modo, pero ambas sabrían que llegaría el dia en que podrian vivir sin reprimir lo que sentian.

dijous, 4 de novembre del 2010

Aceptalo tu también

Déjalo ya porfavor. Sabes que así no lo vas a lograr aunque no se si sabes que es uno de los modos en que empeoras las cosas. Ya te he dicho que estoy aquí, pero con condiciones. Si quieres volver no tienes ni tendrás nunca la puerta cerrada, por mucho que me encantaría que así fuera. Pero en esta vida tengo que cuidarme porque si no lo hago yo misma nadie podrá hacerlo por mi. Un día acepté que mi realidad contigo no podía ser como siempre la soñé, acepta tu que lo que me das ahora mismo nonlo quiero y nonlo cojo. Tienes que cambiar ciertas cosas para que esté dispuesta a volver a tu lado. Solo te pido que mientras no lo hagas aceptes mi negativa a contar contigo y a tenerte presente. Me costó 26 años aceptar que no puedo hacer de tí aquello que me gustaría que fueras, y los mismos poder sostener todas las emociones que eso genera en mi. Ahora te toca a tí respetar mi decisión de no quererte en mi vida teniendo en cuenta lo que me ofreces.