dilluns, 29 de novembre del 2010

Solo un café

A estas alturas me reconforta pensar que no pido más que un café al salir del trabajo. Todo lo demás obviamente en bienvenido. Pero no pido más que ese café.

Cuando me llamas, antes de que me vaya, a ver si tengo un rato para acompañarte en tu descanso. Cuando salimos del trabajo debatiendo sobre donde ir. Cuando nos sentamos una en frente de la otra o al lado y hablamos de lo que sea. Cuanlquier cosa vale para hacer ese rato ameno. Como ha ido el trabajo, que nos ha ocurrido en casa, a quien nos encontramos el otro día. Conversaciones banales o no, pero que mantenemos la una con la otra, que nos pertenecen a nosotras y que me recuerdan que, de algun modo, permanecemos unidas.

No puedo negar que es menos de lo que desearía tener, pero repito, es la único que pido. Que permanezcas en mi vida del modo que quieras hacerlo. Puede que no sea lo más adecuado, pero me ofrezcas lo que me ofrezcas lo cogeré. Me quedo con ello. Yo no me iré. No quiero poner distancia por mucho que pueda parecer lo mejor en este preciso instante. Te quiero en mi vida. Y si ya tengo que lidiar con que haya personas que hayan decidido no quedarse a mi lado no quiero hacer lo mismo contigo.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada