dimarts, 11 d’octubre del 2011

Primera versión (guardada como borrador en otro blog) de: Me pillaste mirándote

Creo que el viernes me pillase embobada mirándote. No sé cuantas veces te habrás dado cuenta de que me ocurre más a menudo de lo que me gustaría, no porque no quiera mirarte, todo lo contrario, me encantaría pasar más tiempo contigo y poder mirarte más a menudo y sin temor a que me pilles haciéndolo. Pero dado que solo te puedo ver trabajando, creo que debería embobarme menos contigo, y ya no solo por aprovechar más el tiempo en el curro, sinó porque del mismo modo que tu te das cuenta, puede ocurrirle lo mismo a otras personas y la mayor parte no saben nada de lo ocurrido entre nosotras.

Bueno, a lo que iba. Creo que el viernes me pillaste mirándote. No sé si te molestó o no. No sé que idea tienes de lo que siento a fecha de hoy por ti igual que no tengo idea de que pinto ahora mismo en tu vida. No ando pidiéndote explicaciones, ni me convienen, ni las necesito y sinceramente, hoy por hoy no las quiero. Solo espero que no te moleste que de vez en cuando mi cuerpo se deje llevar por lo que provoca tu presencia en mi.

Me pillaste mirándote los labios, porque me encantaría poder volver a besarlos. Y ver tu cara cuando lo hago. Me encantaba esa cara que parecía olvidarse de todo aunque solo fuera por un instante.
Podrías pillarme mirándote ese pelo que me encanta que aun no hayas cortado, supongo que aquel pacto de tu no te cortas el pelo y yo no me lo vacío ya no tiene fuerza, pero tu pelo sigue largo y eso me encanta. Espero que no se me vayan las manos algun día.
No me pillaras mirándote a los ojos porque cuando lo hago tu también lo estás haciedo, lo que no sé es si te das cuenta que me pierdo en su brillo y que en ocasiones te oigo pero no termino de escucharte bien,

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada