Vuelve a subirme en un escalon para besarme. Vuelve a acariciarme mientras tu hijo juega de espaldas a nosotras. Vuelve a vestirte para que mis ojos no puedan depegarse de ti. Vuelve a enredarte con mis rizos en la cama.
Déjame llamárte bonita otra vez. Déjame volver a llamarte preciosa otra vez aunque luego me digas que eso es demasiado. Vuelve a mirarme como lo hacías.
Déjame volver a recorrer cada centímetro de tu piel mientras tu vuelves a dejar que alguien, yo, te haga disfrutar como nunca la has hecho. Déjame estar de nuevo a tu lado. Te echo de menos.
dimecres, 12 d’octubre del 2011
dimarts, 11 d’octubre del 2011
Primera versión (guardada como borrador en otro blog) de: Me pillaste mirándote
Creo que el viernes me pillase embobada mirándote. No sé cuantas veces te habrás dado cuenta de que me ocurre más a menudo de lo que me gustaría, no porque no quiera mirarte, todo lo contrario, me encantaría pasar más tiempo contigo y poder mirarte más a menudo y sin temor a que me pilles haciéndolo. Pero dado que solo te puedo ver trabajando, creo que debería embobarme menos contigo, y ya no solo por aprovechar más el tiempo en el curro, sinó porque del mismo modo que tu te das cuenta, puede ocurrirle lo mismo a otras personas y la mayor parte no saben nada de lo ocurrido entre nosotras.
Bueno, a lo que iba. Creo que el viernes me pillaste mirándote. No sé si te molestó o no. No sé que idea tienes de lo que siento a fecha de hoy por ti igual que no tengo idea de que pinto ahora mismo en tu vida. No ando pidiéndote explicaciones, ni me convienen, ni las necesito y sinceramente, hoy por hoy no las quiero. Solo espero que no te moleste que de vez en cuando mi cuerpo se deje llevar por lo que provoca tu presencia en mi.
Me pillaste mirándote los labios, porque me encantaría poder volver a besarlos. Y ver tu cara cuando lo hago. Me encantaba esa cara que parecía olvidarse de todo aunque solo fuera por un instante.
Podrías pillarme mirándote ese pelo que me encanta que aun no hayas cortado, supongo que aquel pacto de tu no te cortas el pelo y yo no me lo vacío ya no tiene fuerza, pero tu pelo sigue largo y eso me encanta. Espero que no se me vayan las manos algun día.
No me pillaras mirándote a los ojos porque cuando lo hago tu también lo estás haciedo, lo que no sé es si te das cuenta que me pierdo en su brillo y que en ocasiones te oigo pero no termino de escucharte bien,
Bueno, a lo que iba. Creo que el viernes me pillaste mirándote. No sé si te molestó o no. No sé que idea tienes de lo que siento a fecha de hoy por ti igual que no tengo idea de que pinto ahora mismo en tu vida. No ando pidiéndote explicaciones, ni me convienen, ni las necesito y sinceramente, hoy por hoy no las quiero. Solo espero que no te moleste que de vez en cuando mi cuerpo se deje llevar por lo que provoca tu presencia en mi.
Me pillaste mirándote los labios, porque me encantaría poder volver a besarlos. Y ver tu cara cuando lo hago. Me encantaba esa cara que parecía olvidarse de todo aunque solo fuera por un instante.
Podrías pillarme mirándote ese pelo que me encanta que aun no hayas cortado, supongo que aquel pacto de tu no te cortas el pelo y yo no me lo vacío ya no tiene fuerza, pero tu pelo sigue largo y eso me encanta. Espero que no se me vayan las manos algun día.
No me pillaras mirándote a los ojos porque cuando lo hago tu también lo estás haciedo, lo que no sé es si te das cuenta que me pierdo en su brillo y que en ocasiones te oigo pero no termino de escucharte bien,
Lunes
Una de las personas que tengo agregadas en facebook ha escrito una gran nota a la que casi sin darme cuenta he respondido lo que se puede ver en la foto...
Borré el comentario... No queria personalizar su nota con algo mio.
Borré el comentario... No queria personalizar su nota con algo mio.
diumenge, 9 d’octubre del 2011
me pillaste mirándote
El viernes me pillaste mirándote. No sé que pensaras al respecto, ni si es la primera vez que te das cuenta que sigo sin poder quitar mis ojos de ti, pero este viernes me dí cuenta de que te diste cuenta que tenía mis ojos en ti.
No sé si te diste cuenta de que estaba mirando. Miraba tus labios recordando cuando los besaba, porque me muero de ganas de volver a hacerlo, y de que juegues con mi pearcing, y de abrir mis ojos al besarte y ver como por un momento estás ausente del mundo solo disfrutando del momento presente, conmigo.
A veces me pierdo en tu pelo con ganas de volver a tenerlo entre mis dedos, y cuando me hablas aprovecho para disfrutar de ese color que tienen tus ojos cuando sonries que no he visto en nadie más.
No sé si te diste cuenta de que estaba mirando. Miraba tus labios recordando cuando los besaba, porque me muero de ganas de volver a hacerlo, y de que juegues con mi pearcing, y de abrir mis ojos al besarte y ver como por un momento estás ausente del mundo solo disfrutando del momento presente, conmigo.
A veces me pierdo en tu pelo con ganas de volver a tenerlo entre mis dedos, y cuando me hablas aprovecho para disfrutar de ese color que tienen tus ojos cuando sonries que no he visto en nadie más.
dijous, 29 de setembre del 2011
No me vuelvas a recordar que te he preguntado si tenias la menopausia porque si nos ponemos a hablar puedo terminar rompiendo de nuevo esa barrera.
porque no solo eres bonita, eres preciosa. Tienes un rostro envidiable, unos ojos en los que perderse, una sonrisa de la que enamorarse, unos labios apetecibles y un pelo con el que enrredarse.
Tus hombros invitan a recorrer el camino que va desde la punta de tus dedos a ese cuello tan delicado pasando por tu mano, tu muñeca, el brazo, el codo, esos hombros...
Tu cuello parece qeu clame por ser recorrido por las yemas de mis dedos antes de ser besado y mordido con el fin de erizar el vello de todo tu cuerpo.
Tus pechos piden la atención de mis manos que quisieran estar en todo momento dedicándose a todo tu cuerpo, tu tripa me deleita mientras hago el camino que va hacia tus piernas. Esas piernas por las que me pierdo con solo verlas, esas piernas de las que no puedo quitar mis ojos cuando no las tienes cubiertas.
Tu espalda... Ya sabes que podría pasarme horas acariciando tu espalda...
No voy a seguir... Pero recuerda no recordarme que te he preguntado, en broma, si tenias la menopausia.
porque no solo eres bonita, eres preciosa. Tienes un rostro envidiable, unos ojos en los que perderse, una sonrisa de la que enamorarse, unos labios apetecibles y un pelo con el que enrredarse.
Tus hombros invitan a recorrer el camino que va desde la punta de tus dedos a ese cuello tan delicado pasando por tu mano, tu muñeca, el brazo, el codo, esos hombros...
Tu cuello parece qeu clame por ser recorrido por las yemas de mis dedos antes de ser besado y mordido con el fin de erizar el vello de todo tu cuerpo.
Tus pechos piden la atención de mis manos que quisieran estar en todo momento dedicándose a todo tu cuerpo, tu tripa me deleita mientras hago el camino que va hacia tus piernas. Esas piernas por las que me pierdo con solo verlas, esas piernas de las que no puedo quitar mis ojos cuando no las tienes cubiertas.
Tu espalda... Ya sabes que podría pasarme horas acariciando tu espalda...
No voy a seguir... Pero recuerda no recordarme que te he preguntado, en broma, si tenias la menopausia.
dijous, 22 de setembre del 2011
Nuevos caminos
A veces la gente te mira y no se puede creer que las cosas no te vayan como te gustaría. Sonries porque sabes que te sienta bien hacerlo, te ries porque no malgastar ni una oportunidad para ello, disfrutas de tus amistades porque es una de las cosas que más adoras en esta vida (sino la que más), trabajas y parece que no se te da mal lo que haces. Pero luego llegan las cosas que toca hacer sola, luego toca preocuparse por una misma y, sin menospreciar todo el camino que he andado hasta hoy, no sé muy bien como hacerlo.
Cuesta cambiar un patrón de comportamiento tan arraigado e incluso cuando crees que lo has hecho, mantienes esa conversación pendiente y te das cuenta de que aunque las cosas no hayan salido como deseabas, tampoco han sido como las has vivido. Tu cabeza se ha montado una película que te ha sobrepasado.
Hoy, después de esa conversación pendiente y de iniciar una nuea etapa en mi "crecimiento personal" solo puedo decir una cosa: va a ser duro, difícil y más largo de lo que me gustaría. Pero si en casi tres años he lelgado a donde estoy hoy, creo que acabo de iniciar una nueva etapa que va a traer otros tantos frutos de esos que da gusto saborear.
Siguen los cambios en mi vida, de esos con los que me siento perdida y que me descolocan y alborotan todas las emociones por dentro, pero eso ya se manejarlo (y estoy y estaré eternamente agradecida a quien tanto me ha sabido guiar en este camino). Ahora toca entretenerse en entender otra parte de mi que anda un poco acelerada, vamos a aprender a frenar.
Cuesta cambiar un patrón de comportamiento tan arraigado e incluso cuando crees que lo has hecho, mantienes esa conversación pendiente y te das cuenta de que aunque las cosas no hayan salido como deseabas, tampoco han sido como las has vivido. Tu cabeza se ha montado una película que te ha sobrepasado.
Hoy, después de esa conversación pendiente y de iniciar una nuea etapa en mi "crecimiento personal" solo puedo decir una cosa: va a ser duro, difícil y más largo de lo que me gustaría. Pero si en casi tres años he lelgado a donde estoy hoy, creo que acabo de iniciar una nueva etapa que va a traer otros tantos frutos de esos que da gusto saborear.
Siguen los cambios en mi vida, de esos con los que me siento perdida y que me descolocan y alborotan todas las emociones por dentro, pero eso ya se manejarlo (y estoy y estaré eternamente agradecida a quien tanto me ha sabido guiar en este camino). Ahora toca entretenerse en entender otra parte de mi que anda un poco acelerada, vamos a aprender a frenar.
dimecres, 14 de setembre del 2011
En dates en que tot torna a la normalitat trobo pau en l'únic racó on sempre, pasés el que pasés, l'he trobada. Però toca marxar i en breu tornarè a veure aquell rostre que tan he desitjat i que tan indiferent al tot al que ha pasat es vol mostrar. La vida et fa desconfiar de la gent i deixar de viure esperant que els somnis es facin realitat. No m'agrada la idea, no m'agrada pensar que començo a no creure en l'amor com ho he fet sempre. Pero ara per ara no vull mirar els ulls de ningú i sentir que perdo en ells, perqué l'alegria del moment queda difuminada per la extranya certessa de un patiment futur que no vull tornar a patir.
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