Logró sobrellevar aquella situación. Logró estar al lado de la mujer que amaba mientras ella ponía fin a la relación que tenía, con sus dudas a veces sobre si hacía bien o no, sobre si podría hacer aquello o lo mejor era seguir con la vida que llevaba. Estubo a su lado porque la quería, al margen del deseo que sentía por ella. Estubo a su lado porque ella la dejó estarlo, porque ella le pidió que lo estubiera.
Le dijo aquello que necesitaba oir en cada momento para no echarse atrás. Le dijo aquello que ella sabía pero que necesitaba oir de vez en cuando para recuperar fuerzas. La llevó a donde necesitaba ir. Estubo a su lado siempre que ella lo quiso.
En más de un momento sintió la necesidad de contarle aquello que en ocasiones no la dejaba dormir y siempre que se dispuso a hacerlo la conversación se ponía demasiado delicada y sí, antepuso las necesidades de ella sobre las propias. Pero creyó que era lo mejor en ese momento.
Hasta que un día, cuando ya todo estaba bien, cuando parecía que la vida de ella ya era la que ella misma quería, no pudo contenerse más. Estaban tomando un café en una terraza, el verano estaba llegando a su fin, y ahora más que nunca sentaba bien el calor del sol. Se la quedó mirando fijamente a los ojos y supo que aquel era el momento y que pasara lo que pasara, no se iba a ir de su lado.
Ahora ya había pasado lo peor y ya era libre de hacer su vida. Ahora ya sabía que iba a estar a su lado tanto cuando estubiera bien como cuando las cosas pareciera que andaran algo torcidas. Ahora ya sabía que si le pedía ayuda se la daría.
-Quiero contarte algo y saber que piensas al respecto. Soy y espero ser siempre tu amiga, pero a veces deseo tenerte a mi lado de otro modo. Siempre he sido yo misma estando contigo y nunca he intentado enamorarte, pero ahora me encantaría hacerlo. Aunque creo que si lo intentara y estubiera perdiendo el tiempo podría resultarme algo doloroso. Así que prefiero saber si me vale la pena intentarlo.
Ante una declaración semejante se puede responder de muchos modos. El típico te quiero como una amiga podría ser una de ellas, un sabes que no me gustan las mujeres, sería otra opción, besarla se acercaría más a lo que deseaba.
Se conocieron en un momento en el que estaba cerrada a la recepción de cualquier muestra de afecto, encontró en ella el apoyo que necesitaba, compartieron los mejores y los peores momentos en aquel tiempo, sonrieron juntas y con una mirada sabían si todo iba bien. Cuando su vida empezó a remontar, cuando volvió a salir con la única intención de disfrutar de la vida, le pidió que la acompañara. Cuando los fines de semana ya no eran solo para quedarse en casa continuó queriendo compartir ese tiempo con ella. Siguió esperando que apareciera con algún acontecimiento que no le iba a dejar perderse. Y aunque ya no esperaba que la llevara a los sitios, le encantaba cuando sabía que al salir la estaría esperando.
-No puedo prometerte nada porque esto es muy nuevo para mi. No puedo responder a si vale la pena o no intentarlo. Pero me encantaría que lo hicieras.
Neus tenía que volver al trabajo de modo que Miriam tenía poco rato para darle una muestra de lo que significaba intentarlo. Se cambió de silla para estar más cerca de ella.
-Puedo empezar ahora mismo si quieres, pero preferiría que me dieras la oportunidad de hacerlo una tarde de estas.
-Ya conoces mis horarios, así que sorpréndeme. Pero déjame poner mi granito de arena también diciéndote que sí, quiero que empieces ahora mismo.
Sonrió, acarició suavemente su rostro, se acercó a ella y la besó de un modo que pareció eterno mientras duró. Un beso sin prisas, sin espectativas, sin exigencias. Una muestra de la delicadeza y de la paciencia que podía tener, y una demostración de que abrirse de nuevo a recibir muestras de afecto no tenía porque ser nada malo.
-Deberías volver al trabajo.
-Lo sé. Espero ver como sigues intentándolo.
Esta vez fue ella quien acercó sus labios a los suyos y la besó apasionadamente. Con prisas, con espectativas, pero sin exigencias. Una muestra de que quería volver a amar y una demostración de que había dudas en la cabeza de Miriam que podían disiparse.
divendres, 29 d’abril del 2011
dimecres, 27 d’abril del 2011
Ven aquí...
Ven aquí
Déjame abrazarte
Déjame besarte
Déjame calentarte con mi cuerpo
Permíteme recorrer el tuyo, que se me antoja perfecto, con mis manos
Permíteme despojarte de la ropa para que veas en mis ojos reflejada tu belleza
Permíteme enseñarte como se puede disfrutar haciéndote disfrutar
Ven aquí
Vale la pena
Te lo prometo
Si te acercas a mí
Haremos que valga la pena
Déjame abrazarte
Déjame besarte
Déjame calentarte con mi cuerpo
Permíteme recorrer el tuyo, que se me antoja perfecto, con mis manos
Permíteme despojarte de la ropa para que veas en mis ojos reflejada tu belleza
Permíteme enseñarte como se puede disfrutar haciéndote disfrutar
Ven aquí
Vale la pena
Te lo prometo
Si te acercas a mí
Haremos que valga la pena
divendres, 22 d’abril del 2011
...
A veces me canso de ser quien soy, a veces me canso de ser como soy.
Sé que la gente que me quiere me quiere tal cual, les agradan mis virtudes y les son suficientes para aceptar mis defectos y quedarse conmigo. Pero ahora mismo tengo la sensación de quedarme siempre a medias con mis sueños.
Me rodeo de gente especial, pero no logro sentirme especial nunca, tengo amistades que envidian otras personas, pero después de eso me quedo sentada en el sofá de mi casa esperando que suene el teléfono y no suena.
Y si suena, no es ella.
Y si es ella, ...
Sé que la gente que me quiere me quiere tal cual, les agradan mis virtudes y les son suficientes para aceptar mis defectos y quedarse conmigo. Pero ahora mismo tengo la sensación de quedarme siempre a medias con mis sueños.
Me rodeo de gente especial, pero no logro sentirme especial nunca, tengo amistades que envidian otras personas, pero después de eso me quedo sentada en el sofá de mi casa esperando que suene el teléfono y no suena.
Y si suena, no es ella.
Y si es ella, ...
dijous, 21 d’abril del 2011
Luis Ramiro y Marwan-Perfecta
Creo que es la primera vez en la historia de mis dos blogs en que voy a unir directamente mis escritos con una canción.
En más de una ocasión habremos pensado todos, vaya puede que no sea así, pero como no concibo la vida sin música a mi a veces sí me ocurre, que escucho una canción y pienso que ha plasmado a la perfección aquello que yo quería escribir y nunca me salió. Y con esta canción a mi me ocurre lo mismo. Se la he mostrado a más de una mujer porque no somos pocas a las que nos hace falta creernos un poco perfectas, pero cada palabra, cada frase, cada vez que la escucho me viene la misma imagen a la mente. La suya.
"Que gracias me haces cuando me cuentas,
“Amor, mis tetas son tan pequeñas”,
y yo pregunto si es grande el viento,
y qué tamaño tiene el invierno,
qué coño importa si son perfectos…"
No he tenido el placer de ver sus pechos, pero bajo la ropa se me antojan perfectos...
"Con tu sonrisa yo enciendo el mundo,
miro tu culo y veo el futuro,
En esos ojos yo me hago el muerto,
En esos labios (de arriba y de abajo) llego hasta el cielo,
Tengo muy claro que son perfectos…"
Adoro esa sonrisa que me contagia vida cuando la veo, se aleja de mi y veo como aquello que la sostiene al sentarse me dice que siga sus pasos y sus labios... me perdería entre sus labios si me pudiera acercar a besarlos...
Eres perfecta...
Hasta la próxima,
inua
__________________________________________
Que la música os acompañe
Protagonista de los relatos.
A veces uno busca estrategias par ahacer aquellas cosas que le dan miedo, aquellas cosas para las que siente no tener fuerza, aquellas cosas que sabe pueden provocar un despliege de emociones por el cuerpo que pueden llegar a ser difíciles de manejar.
Y Miriam, como todos, tiene las propias. Puede que no sean las de la mayoría y que disten mucho de estas, pero son las suyas y solo por eso ya son válidas. Y su cabeza, teniendo en cuenta que le tocaba actuar si quería poder seguir adelante con su vida, buscó como hacerlo al tiempo que podría llegar a cumplir un sueño.
Había decidido llevar sus relatos a un local en el que hacían recitales de poesía para ver si podían hacer lo mismo pero con sus relatos cortos. Nunca ha dejado de tener pánico escénico pero con los años ha ido aprendiendo como disimularlos un poco. Pero le apetecía ver la cara que ponía otra gente después de compartir lo que escribía. Ya sabía la reacción de su gente, de aquellas personas que la conocían bien y que en cada palabra la encontraban. Y le apetecía ver que pensaban de aquellos relatos otras personas que no la vieran a ella sinó que imaginaran aquellas situaciones alejadas de las protagonistas reales.
Miriam sabía que si aquello se hacía real, si las dueñas de aquel local decidían darle la posibilidad de compartir parte de sus sueños con las clientas de aquel local, la emoción y los nervios la embriagarían y Neus, como otra gente, se daría cuenta de ello y no podría escondérselo. Y ese sería el momento de decirle que ella era protagonista de aquellos relatos, de contarle porque esto era así y de buscar la respuesta que necesitaba para poder dejar sus sueños escritos en un papel sin que fueran el camino por el que andar.
Y una vez recibida la respuesta, le tocó actuar. Llevaba unas semanas buscando el momento para hablar con Neus porque daba por hecho que aunque la idea del recutal de relatos les hubiera gustado, no tenían porque haberles gustado sus relatos, de modo que ella seguía en su empeño de contarle a Neus lo que sucedía para poner fin a esa angustia que le corría por dentro.
-Miriam, ¿estás bien?
Estaban ambas trabajando en el despacho cuando recibió aquella llamada. Le habían confirmado que los relatos, al igual que la idea, les habían gustado y querían quedar con ella un día para concretar como lo harían. Al colgar Miriam se había quedado paralizada. Sabía que si obtenía aquella respuesta le tocaría hablar con Neus, pero en ningún momento esperó que ella estuviera delante suyo en ese mismo instante.
-Eh... Sí.
-¿Me vas a contar con quien has hablado?
Miriam la miró con cara de duda. ¿Con quien he hablado? Si solo fuera eso lo que tenía que contarle no se habría quedado tan bloqueada.
-Voy a hacer una especie de recital de relatos...
-¿Tú? ¡Olé! ¿Cuándo? ¡Yo quiero estar ahí!
Miriam se la quedó mirando seriamente. Sabía que no era el lugar de hablar de ello, pero si era el momento justo para hacerlo. Así que esperando que nada interrumpiera aquella conversación empezó a hablar.
-A mi me gustaría que fueras, pero me gustaría que fueras después de contarte lo que te tengo que contar. Eres protagonista de esos relatos Neus, te he hecho protagonista de ellos. Ya sabes como soy, sabes que escribo por necesidad, para sacar de dentro aquellos sueños que tengo. Y en los últimos relatos aparecemos tu y yo.
Neus sonrió. Obviamente no esperaba recibir aquella información en aquel momento, pero tampoco era tonta. Puede que a veces se lo hiciera, pero de tonta Neus tiene poco la verdad. No sabía hasta que punto podía o no ser protagonista de los sueños de su amiga, no sabía hasta que punto aparecía en sus relatos, pero se había dado cuenta de que por mucho que estuviera a su lado como lo que era, una gran amiga, desearía poder estarlo como algo más.
-¿Me los dejarás leer primero? ¿Antes de leerlos delante de más gente? Me gustaría saber como me vas a presentar delante de un público desconocido.
Miriam se había quedado sin palabras. No esperaba para nada aquella respuesta.
-Te puedo pasar el enlace de mi blog. No está todo lo que esribo, pero si todo lo que hasta el momento estoy dispuesta a compartir con el público en general.
-Y eso que no vas a leer en público ¿podré leerlo yo?
-No lo sé Neus. Ahora mismo no sé si soy capaz de dejarte leer ni lo publicado en el blog. Esperaba que enterarte de esto nos llevaría a hablar de lo que hace que seas protagonista en mis relatos. No ha hablar de los mismos.
Miriam estaba totalmente desconcertada y de lo único que se sentía capaz de hablar en ese momento era de lo que sentían la una por la otra. Una vez sabido y aceptado ya podría pensar en sus relatos.
-Tenemos dos opciones. Hablar de esto ahora mismo con el riesgo de que dejemos de estar solas y tengamos que dejar la conversación a medias. O esperarnos a que sean las 3 de la tarde y poder hablar de ello si posibles interrupciones.
-Podemos hablar de ello ahora y si nos interrumpen continuar más tarde.
Y Miriam, como todos, tiene las propias. Puede que no sean las de la mayoría y que disten mucho de estas, pero son las suyas y solo por eso ya son válidas. Y su cabeza, teniendo en cuenta que le tocaba actuar si quería poder seguir adelante con su vida, buscó como hacerlo al tiempo que podría llegar a cumplir un sueño.
Había decidido llevar sus relatos a un local en el que hacían recitales de poesía para ver si podían hacer lo mismo pero con sus relatos cortos. Nunca ha dejado de tener pánico escénico pero con los años ha ido aprendiendo como disimularlos un poco. Pero le apetecía ver la cara que ponía otra gente después de compartir lo que escribía. Ya sabía la reacción de su gente, de aquellas personas que la conocían bien y que en cada palabra la encontraban. Y le apetecía ver que pensaban de aquellos relatos otras personas que no la vieran a ella sinó que imaginaran aquellas situaciones alejadas de las protagonistas reales.
Miriam sabía que si aquello se hacía real, si las dueñas de aquel local decidían darle la posibilidad de compartir parte de sus sueños con las clientas de aquel local, la emoción y los nervios la embriagarían y Neus, como otra gente, se daría cuenta de ello y no podría escondérselo. Y ese sería el momento de decirle que ella era protagonista de aquellos relatos, de contarle porque esto era así y de buscar la respuesta que necesitaba para poder dejar sus sueños escritos en un papel sin que fueran el camino por el que andar.
Y una vez recibida la respuesta, le tocó actuar. Llevaba unas semanas buscando el momento para hablar con Neus porque daba por hecho que aunque la idea del recutal de relatos les hubiera gustado, no tenían porque haberles gustado sus relatos, de modo que ella seguía en su empeño de contarle a Neus lo que sucedía para poner fin a esa angustia que le corría por dentro.
-Miriam, ¿estás bien?
Estaban ambas trabajando en el despacho cuando recibió aquella llamada. Le habían confirmado que los relatos, al igual que la idea, les habían gustado y querían quedar con ella un día para concretar como lo harían. Al colgar Miriam se había quedado paralizada. Sabía que si obtenía aquella respuesta le tocaría hablar con Neus, pero en ningún momento esperó que ella estuviera delante suyo en ese mismo instante.
-Eh... Sí.
-¿Me vas a contar con quien has hablado?
Miriam la miró con cara de duda. ¿Con quien he hablado? Si solo fuera eso lo que tenía que contarle no se habría quedado tan bloqueada.
-Voy a hacer una especie de recital de relatos...
-¿Tú? ¡Olé! ¿Cuándo? ¡Yo quiero estar ahí!
Miriam se la quedó mirando seriamente. Sabía que no era el lugar de hablar de ello, pero si era el momento justo para hacerlo. Así que esperando que nada interrumpiera aquella conversación empezó a hablar.
-A mi me gustaría que fueras, pero me gustaría que fueras después de contarte lo que te tengo que contar. Eres protagonista de esos relatos Neus, te he hecho protagonista de ellos. Ya sabes como soy, sabes que escribo por necesidad, para sacar de dentro aquellos sueños que tengo. Y en los últimos relatos aparecemos tu y yo.
Neus sonrió. Obviamente no esperaba recibir aquella información en aquel momento, pero tampoco era tonta. Puede que a veces se lo hiciera, pero de tonta Neus tiene poco la verdad. No sabía hasta que punto podía o no ser protagonista de los sueños de su amiga, no sabía hasta que punto aparecía en sus relatos, pero se había dado cuenta de que por mucho que estuviera a su lado como lo que era, una gran amiga, desearía poder estarlo como algo más.
-¿Me los dejarás leer primero? ¿Antes de leerlos delante de más gente? Me gustaría saber como me vas a presentar delante de un público desconocido.
Miriam se había quedado sin palabras. No esperaba para nada aquella respuesta.
-Te puedo pasar el enlace de mi blog. No está todo lo que esribo, pero si todo lo que hasta el momento estoy dispuesta a compartir con el público en general.
-Y eso que no vas a leer en público ¿podré leerlo yo?
-No lo sé Neus. Ahora mismo no sé si soy capaz de dejarte leer ni lo publicado en el blog. Esperaba que enterarte de esto nos llevaría a hablar de lo que hace que seas protagonista en mis relatos. No ha hablar de los mismos.
Miriam estaba totalmente desconcertada y de lo único que se sentía capaz de hablar en ese momento era de lo que sentían la una por la otra. Una vez sabido y aceptado ya podría pensar en sus relatos.
-Tenemos dos opciones. Hablar de esto ahora mismo con el riesgo de que dejemos de estar solas y tengamos que dejar la conversación a medias. O esperarnos a que sean las 3 de la tarde y poder hablar de ello si posibles interrupciones.
-Podemos hablar de ello ahora y si nos interrumpen continuar más tarde.
dimarts, 19 d’abril del 2011
Salía de su barrio en busca de la autopista para volver a su casa. Durante todo el trayecto solo pensaba en volver, picar al timbre y pedirle que bajara. Así que sin saber de donde sacaba las fuerzas para ello se presentó en su casa, la llamó por teléfono para no despertar al peque con el timbre y le dijo que se había olvidado de darle algo, que si podía bajar.
Neus bajó con cara de sorprendida. No entendía nada. Y menos cuando se encontró a Miriam esperándola sentada en el portal sin nada entre las manos.
-¿Qué me querías dar?
Miriam le pidió que se sentara.
-He dicho que quería darte algo y aunque es verdad, no era lo que quería decir. Me encantaría... me encantaría darte un beso ahora mismo, pero creo que es mejor que primero lo sepas, así si no quieres que lo haga me lo guardo.
La cara de sorpresa de Neus aumentó. La conocía de hacía el tiempo suficiente como para saber que esas cosas a Miriam le costaba mucho hacerlas, y aunque en más de un momento le hubiera gustado que no fuese así, no se imaginaba que llegaría a hacerlo. Lo que en cierta manera ya le iba bien porque sabía, igual que Miriam, que aquel no era el mejor de sus momentos para iniciar una relación con alguien. Neus no sabía que responder. Se había quedado totalmente en blanco.
-He vuelto buscando tansolo una respuesta. Porque sabes que soy una soñadora y ha llegado un momento en que sueño más que vivo. Así que vengo buscando una respuesta para saber si tengo que dejar de soñar o puedo compartir mis sueños contigo.
-Miriam, con que te hablo, ¿con la cabeza o con el corazón? Sabes de sobra todo lo que estoy viviendo...
-Háblame con el corazón, porque es el que me ha traido aquí Neus. Mi cabeza ha sido la que me ha retenido para no compartir esto contigo hasta ahora y ya sé cuales son sus los razonamientos. Solo quiero saber que sientes...
-Siento que no quiero sentir, no puedo me puedo permitir ese lujo yo ahora Miriam...
Miriam solo veía miedo en el rostro de Neus. Le cogió las manos que no paraba de moverlas, la miró a los ojos y antes de acaricirle la cara le dijo:
-Déjame intentar demostrarte que no tiene porque ser malo sentir esta vez...
La primera lágrima recorrió el rostro de Neus, Miriam la sigió con el rostro hasta que cayó, entonces volvió a alzar la cabeza y ya sin más la besó. No tenía ni idea de si era lo correcto o no, no sabía si realmente eso le iba a causar más sufrimiento a Neus, no sabía nada de lo que estaba haciendo. Pero lo estaba sintiendo todo y si sentía ese gran vértigo en ese momento solo podía querer decir una cosa:
-¿Podemos intentar que valga la pena?
-¿Qué esperas de mi?
-Si quisiera exigirte algo, no me valdría la pena intentarlo.
Neus bajó con cara de sorprendida. No entendía nada. Y menos cuando se encontró a Miriam esperándola sentada en el portal sin nada entre las manos.
-¿Qué me querías dar?
Miriam le pidió que se sentara.
-He dicho que quería darte algo y aunque es verdad, no era lo que quería decir. Me encantaría... me encantaría darte un beso ahora mismo, pero creo que es mejor que primero lo sepas, así si no quieres que lo haga me lo guardo.
La cara de sorpresa de Neus aumentó. La conocía de hacía el tiempo suficiente como para saber que esas cosas a Miriam le costaba mucho hacerlas, y aunque en más de un momento le hubiera gustado que no fuese así, no se imaginaba que llegaría a hacerlo. Lo que en cierta manera ya le iba bien porque sabía, igual que Miriam, que aquel no era el mejor de sus momentos para iniciar una relación con alguien. Neus no sabía que responder. Se había quedado totalmente en blanco.
-He vuelto buscando tansolo una respuesta. Porque sabes que soy una soñadora y ha llegado un momento en que sueño más que vivo. Así que vengo buscando una respuesta para saber si tengo que dejar de soñar o puedo compartir mis sueños contigo.
-Miriam, con que te hablo, ¿con la cabeza o con el corazón? Sabes de sobra todo lo que estoy viviendo...
-Háblame con el corazón, porque es el que me ha traido aquí Neus. Mi cabeza ha sido la que me ha retenido para no compartir esto contigo hasta ahora y ya sé cuales son sus los razonamientos. Solo quiero saber que sientes...
-Siento que no quiero sentir, no puedo me puedo permitir ese lujo yo ahora Miriam...
Miriam solo veía miedo en el rostro de Neus. Le cogió las manos que no paraba de moverlas, la miró a los ojos y antes de acaricirle la cara le dijo:
-Déjame intentar demostrarte que no tiene porque ser malo sentir esta vez...
La primera lágrima recorrió el rostro de Neus, Miriam la sigió con el rostro hasta que cayó, entonces volvió a alzar la cabeza y ya sin más la besó. No tenía ni idea de si era lo correcto o no, no sabía si realmente eso le iba a causar más sufrimiento a Neus, no sabía nada de lo que estaba haciendo. Pero lo estaba sintiendo todo y si sentía ese gran vértigo en ese momento solo podía querer decir una cosa:
-¿Podemos intentar que valga la pena?
-¿Qué esperas de mi?
-Si quisiera exigirte algo, no me valdría la pena intentarlo.
diumenge, 17 d’abril del 2011
Salió del Mar para llegar a mí
Ahora entiendo porqué siempre quise ser bióloga marina
Ahora entiendo porqué una de las pocas cosas en este mundo que me hace sentir en paz es el Mar
Ahora entiendo porqué no puedo pasar más de una semana lejos de una playa
Ahora entiendo porqué soy capaz de sentarme en mi rincón y mirar al horizonte sin ser conciente de la velocidad con la que pasan los minutos
Del Mar has salido y siguiento la marea has llegado a mi sin que me diera cuenta para empezar a formar un nuevo pequeño arrecife que día a día se va haciendo más grande y bello, de cual cada día parece más difícil poder escapar.
Ahora entiendo porqué una de las pocas cosas en este mundo que me hace sentir en paz es el Mar
Ahora entiendo porqué no puedo pasar más de una semana lejos de una playa
Ahora entiendo porqué soy capaz de sentarme en mi rincón y mirar al horizonte sin ser conciente de la velocidad con la que pasan los minutos
Del Mar has salido y siguiento la marea has llegado a mi sin que me diera cuenta para empezar a formar un nuevo pequeño arrecife que día a día se va haciendo más grande y bello, de cual cada día parece más difícil poder escapar.
divendres, 15 d’abril del 2011
Tengo que hablar contigo...
No voy a dejar de ser yo misma, no voy a dejar de escribir y seguramente no dejaré de soñar con que algún día quieras estar a mi lado. Pero necesito hablar contigo, preguntarte algo y sea cual sea la respuesta, volver a vivir en lugar de mirarme la vida pasar.
Alguien confia en que hablaré contigo, y la verdad es bueno que almenos alguien lo haga, aunque valdría más la pena que ese alguien fuera yo. En otra ocasión lo hice y la verdad no me costó tanto, aunque imagino que el motivo no es más que no darte más quebraderos de cabeza. Y es por esto que me siento egoista al querer hablar contigo.
Puede que al leer esto y no conocerte alguien piense que no es más que una escusa para afrontar la situación, y parte de razón no le faltará. Pero no quiero que dejes de sentir que puedes apoyarte en mi después de semejante declaración, no quiero que esta sea un motivo más por el que preocuparte en cuanto te lo diga, y dado que además de amigas, somos compañeras de trabajo, no quiero incomodarte en un lugar en el que puedes sentirte agusto.
Aunque por otro lado pienso que ambas somos personas adultas y que sabremos gestionar la situción para que a nivel laboral no afecte, y creo que es posible hacerme entender y que veas que no me duele tenerte al lado como amiga y no como algo más, sinó lo que me duele es mi manía por tejer fantasías alrededor de lo que no es más que una muestra de lo que nos une.
¿Cómo decirte que tansolo necesito una repsuesta y que sea la que sea todo va a ir a mejor? ¿Cómo reaccionarás ante ello?
Alguien confia en que hablaré contigo, y la verdad es bueno que almenos alguien lo haga, aunque valdría más la pena que ese alguien fuera yo. En otra ocasión lo hice y la verdad no me costó tanto, aunque imagino que el motivo no es más que no darte más quebraderos de cabeza. Y es por esto que me siento egoista al querer hablar contigo.
Puede que al leer esto y no conocerte alguien piense que no es más que una escusa para afrontar la situación, y parte de razón no le faltará. Pero no quiero que dejes de sentir que puedes apoyarte en mi después de semejante declaración, no quiero que esta sea un motivo más por el que preocuparte en cuanto te lo diga, y dado que además de amigas, somos compañeras de trabajo, no quiero incomodarte en un lugar en el que puedes sentirte agusto.
Aunque por otro lado pienso que ambas somos personas adultas y que sabremos gestionar la situción para que a nivel laboral no afecte, y creo que es posible hacerme entender y que veas que no me duele tenerte al lado como amiga y no como algo más, sinó lo que me duele es mi manía por tejer fantasías alrededor de lo que no es más que una muestra de lo que nos une.
¿Cómo decirte que tansolo necesito una repsuesta y que sea la que sea todo va a ir a mejor? ¿Cómo reaccionarás ante ello?
dimecres, 13 d’abril del 2011
Me muero porque cojas mi cara entre tus manos y me digas que no hace falta que llore, que las cosas estan bien, que me quieres en tu vida y que no me preocupe. Que las cosas tienen que ir pasando pero que ambas andamos por el mismo camino.
Me muero porque me digas que me quieres de un modo parecido al que te quiero yo y que también sientes ese deseo de acercar tus labios a los mios e inmortalizar ese momento porque sabes que el presente es lo único que tenemos. Me muero porque Tus labios y los mios jueguen a conocerse.
Me muero porque me digas que me quieres de un modo parecido al que te quiero yo y que también sientes ese deseo de acercar tus labios a los mios e inmortalizar ese momento porque sabes que el presente es lo único que tenemos. Me muero porque Tus labios y los mios jueguen a conocerse.
hablando del amor con eigual (III)
yo creo que esposible estar con una persona toda la vida
pero no podemos vivir con el miedo a que las cosas se terminen
sino disfrutando de lo que tenemos hoy que es lo unico que tenemos
no podemos vivir con esos miedos
solo tenemos el hoy y el ahora
y solo podemos hacer cosas en base a esto
que es lo unico tangible
y lo que nos dara recuerdos del pasado si tenemos un futuro
no se si mañana me caera una maceta en la cabeza
y entonces lo que ella sienta por mi ya no valdra la pena
que pasa si mañana se curza con no se quien?
pues puede que todos los dias se cruce con alguien
pero puede que nunca se fije en nadie mas
si el presente que vive con su pareja la llena
asi que solo tengo el hoy
puedo hacer planes
pero no debo olvidar que solo puedo enamorarla hoy
pero no podemos vivir con el miedo a que las cosas se terminen
sino disfrutando de lo que tenemos hoy que es lo unico que tenemos
no podemos vivir con esos miedos
solo tenemos el hoy y el ahora
y solo podemos hacer cosas en base a esto
que es lo unico tangible
y lo que nos dara recuerdos del pasado si tenemos un futuro
no se si mañana me caera una maceta en la cabeza
y entonces lo que ella sienta por mi ya no valdra la pena
que pasa si mañana se curza con no se quien?
pues puede que todos los dias se cruce con alguien
pero puede que nunca se fije en nadie mas
si el presente que vive con su pareja la llena
asi que solo tengo el hoy
puedo hacer planes
pero no debo olvidar que solo puedo enamorarla hoy
diumenge, 10 d’abril del 2011
¡¡Te quiero entre mis brazos!! (IV)
-¡Hola!
-Hola cari. ¿Cómo va el curro?
Aquel no era un sábado corriente. Era el fin de semana de Semana Santa y a Miriam le había tocado trabajar, lo que por ser fiesta no le molestaba, lo que no le hizo gracia al ver a principios de año el calendario laboral fue que era el día de Sant Jordi.
-Bueno, la verdad que todo bien. Aunque ya sabes que soy de las que creo que no hay Sant Jordi sin paseo por las Ramblas de Barcelona.
Eso Neus ya lo sabía. Como alguna vez le dijo, la escucha más de lo que cree. Y precisamente por eso la llamaba. Estaban de camino a la Ciudad Condal y el único motivo por el que lo hacían era para acompañarla en esas horas libres que tenía por la tarde es su clásico paseo por el centro de Barcelona.
Cuando Neus se lo contó Miriam se quedó en silencio. No era la primera vez que querían hacer algo con ella, pero si la primera después de que entre ellas empezara a surgir algo más que la amistad que ya tenían, y si la primera que ya iban de camino en lugar de esperarse a saber la respuesta de su propuesta.
-Si Miriam, te escucho más de lo que crees y no solo sé que quieres dar ese paseo, sinó que sé que te encanta que te propongan las cosas así. Igual que sé que seguramente si hubieramos llegado a tiempo para esperarte en la puerta del curro y encontrarte ahí sin avisar te hubiera gustado más. Pero no nos ha dado tiempo. Así que te esperamos a la salida del metro del centro de Plaza Universidad.
Neus tenía toda la razón. A Miriam la llamaron un buen día romántica empedernida, y no se equivocaron. Esos detalles eran típicos suyos, pero si alguien los tenía con ella, se derretía. Miriam, la que si se lo propone tienes palabras para cualquier momento, no sabía que decir. Cuando se le comentó la posibilidad de tener fiesta aquel día lo primero que pensó fue en poder disfrutar de esas calles de su ciudad abarrotadas de libros y rosas, y si además Neus y el peque la acompañaban ya se le antojó como el día perfecto. Pero al final trabajaba. Así que dejó de imaginar posibles formas de disfrutar del día de aquella famosa leyenda nacida en Montblanc.
-Tienes razón, si hubierais aparecido aquí abajo hubiese sido algo increible. Pero no deja de ser enormemente gratificante por mucho que no os haya dado tiempo de llegar hasta aquí. Y si todavía me escuchas más de lo que creo debes estar hasta imaginando la cara que tengo en estos momentos.
-¿Sabes que es lo malo de poder imaginármela? Qué tengo más ganas de verla y no puedo. Pero también sé que valdrá la pena ver la que llevarás puesta cuando salgas del metro y nos busques.
Miriam no quiere grandes joyas con las que adornar su cuerpo. Miriam no quiere grandes viajes con los que alardear al enseñar las fotos. Miriam no quiere grandes lujos con los que ostentar delante de los suyos. Miriam quiere compartir su día a día con su gente y hacer crecer su felicidad coleccionando pequeños grandes momentos. Y aquel era uno de ellos.
Y aquel prometía ser uno de ellos.
-Hola cari. ¿Cómo va el curro?
Aquel no era un sábado corriente. Era el fin de semana de Semana Santa y a Miriam le había tocado trabajar, lo que por ser fiesta no le molestaba, lo que no le hizo gracia al ver a principios de año el calendario laboral fue que era el día de Sant Jordi.
-Bueno, la verdad que todo bien. Aunque ya sabes que soy de las que creo que no hay Sant Jordi sin paseo por las Ramblas de Barcelona.
Eso Neus ya lo sabía. Como alguna vez le dijo, la escucha más de lo que cree. Y precisamente por eso la llamaba. Estaban de camino a la Ciudad Condal y el único motivo por el que lo hacían era para acompañarla en esas horas libres que tenía por la tarde es su clásico paseo por el centro de Barcelona.
Cuando Neus se lo contó Miriam se quedó en silencio. No era la primera vez que querían hacer algo con ella, pero si la primera después de que entre ellas empezara a surgir algo más que la amistad que ya tenían, y si la primera que ya iban de camino en lugar de esperarse a saber la respuesta de su propuesta.
-Si Miriam, te escucho más de lo que crees y no solo sé que quieres dar ese paseo, sinó que sé que te encanta que te propongan las cosas así. Igual que sé que seguramente si hubieramos llegado a tiempo para esperarte en la puerta del curro y encontrarte ahí sin avisar te hubiera gustado más. Pero no nos ha dado tiempo. Así que te esperamos a la salida del metro del centro de Plaza Universidad.
Neus tenía toda la razón. A Miriam la llamaron un buen día romántica empedernida, y no se equivocaron. Esos detalles eran típicos suyos, pero si alguien los tenía con ella, se derretía. Miriam, la que si se lo propone tienes palabras para cualquier momento, no sabía que decir. Cuando se le comentó la posibilidad de tener fiesta aquel día lo primero que pensó fue en poder disfrutar de esas calles de su ciudad abarrotadas de libros y rosas, y si además Neus y el peque la acompañaban ya se le antojó como el día perfecto. Pero al final trabajaba. Así que dejó de imaginar posibles formas de disfrutar del día de aquella famosa leyenda nacida en Montblanc.
-Tienes razón, si hubierais aparecido aquí abajo hubiese sido algo increible. Pero no deja de ser enormemente gratificante por mucho que no os haya dado tiempo de llegar hasta aquí. Y si todavía me escuchas más de lo que creo debes estar hasta imaginando la cara que tengo en estos momentos.
-¿Sabes que es lo malo de poder imaginármela? Qué tengo más ganas de verla y no puedo. Pero también sé que valdrá la pena ver la que llevarás puesta cuando salgas del metro y nos busques.
Miriam no quiere grandes joyas con las que adornar su cuerpo. Miriam no quiere grandes viajes con los que alardear al enseñar las fotos. Miriam no quiere grandes lujos con los que ostentar delante de los suyos. Miriam quiere compartir su día a día con su gente y hacer crecer su felicidad coleccionando pequeños grandes momentos. Y aquel era uno de ellos.
Y aquel prometía ser uno de ellos.
dissabte, 9 d’abril del 2011
Te echo de menos...
No me preguntes porqué me pasa esto hoy
No me preguntes porqué quisiera pasa esta noche contigo
No me preguntes porqué ahora que te siento más cerca más te echo en falta cuando no estás
No tengo respuesta a todo esto
Solo sé que saberte cerca me hace quererte más
Solo sé que cuando me das un beso quisiera pedirte otro
Solo sé que cuando me cojes quisiera pedirte que no me soltaras
Solo sé que cuando me hablas quisiera pedirte que no callaras
Solo sé que cuando me llamas quisiera pedirte que no colgaras
Solo sé que cuando me dices adiós quisiera que no te fueras
Solo sé que cuando me voy quisiera me que pidieras que me quedara
Solo sé que verte sonreir me hace desearte más
Acepto que esta en nuestra realidad ahora mismo
Pero el aceptarlo no hace que deje de tener ganas de ti.
No me preguntes porqué quisiera pasa esta noche contigo
No me preguntes porqué ahora que te siento más cerca más te echo en falta cuando no estás
No tengo respuesta a todo esto
Solo sé que saberte cerca me hace quererte más
Solo sé que cuando me das un beso quisiera pedirte otro
Solo sé que cuando me cojes quisiera pedirte que no me soltaras
Solo sé que cuando me hablas quisiera pedirte que no callaras
Solo sé que cuando me llamas quisiera pedirte que no colgaras
Solo sé que cuando me dices adiós quisiera que no te fueras
Solo sé que cuando me voy quisiera me que pidieras que me quedara
Solo sé que verte sonreir me hace desearte más
Acepto que esta en nuestra realidad ahora mismo
Pero el aceptarlo no hace que deje de tener ganas de ti.
divendres, 8 d’abril del 2011
Tarta de limón
No me digas que me vas a hacer una tarta de limón justo cuando digo que eso es un detalle romántico para mi dado que las adoro. No me digas eso si no estás buscando juego. Y ya sabes que quien juega con fuego, se quema.
Puede que resulte muy divertido jugar conmigo cuando no respondo y cuando se me deja descolocada, pero una vez veo que el juego dura, se como debo mover ficha, y llegadas a este punto, no voy a perder ocasión de ello.
Seguramente no debería ni creermelo yo misma esto. Pero podriamos decir que ya he empezado...
Puede que resulte muy divertido jugar conmigo cuando no respondo y cuando se me deja descolocada, pero una vez veo que el juego dura, se como debo mover ficha, y llegadas a este punto, no voy a perder ocasión de ello.
Seguramente no debería ni creermelo yo misma esto. Pero podriamos decir que ya he empezado...
dijous, 7 d’abril del 2011
¡¡Te quiero entre mis brazos!! (III)
Mientras Neus se duchaba Miriam y el peque estaban en el comedor mirando los dibujos. El peque estaba apoyado sobre Miriam y los dos se reian. Cuando Neus salió de la ducho los escuchó y se quedó un rato mirándolos desde la puerta.
-Mira mama, los pinguinos estan jugando!!
Miriam miró a la puerta y le guinó el ojo. Neus se volvió al baño a terminar de arreglarse y vestirse. Cuando terminó se sentó al lado de ellos para disfrutar ella también de aquel momento.
Cuando terminaron aquellos dibujos Neus le pidió a Miriam si la acompañaba a la cocina a prepararle el desayuno al peque. Se bajaron las dos mientras él miraba los siguientes dibujos que daban.
-Me encanta verte con mi hijo.
-Y a mi también me encanta verte a ti con él.
Neus se rió.
-Sabes que no es lo mismo. Él es mi hijo, la relación que tenemos es normal que la tengamos. Y me encanta la que teneis vosotros dos, y no me gustaría que se encariñara contigo y que luego no estuvieras.
Cuando empiezas a tener algo con alguien no te planteas ciertas cosas tan rápido que pueda parecer precipitado. Pero antes de que todo esto empezara a surgir entre ellas ya tenían una gran amistad lo que había llevado a que Miriam y el peque a cogerse gran cariño por el tiempo pasado juntos los 3. Y lo que Neus le estaba diciendo es que pasara lo que pasara no quería que su hijo lo pasara mal.
-¿Quieres tener esta conversación ahora?
-No, solo quiero que mi hijo no sufra.
-Neus, no sé que va a pasar ni como van a ir las cosas. Solo sé que te quiero en mi vida y que si esto se repite y va a más y luego un día se termina, voy a seguir queriéndote en ella. Y sabes que cuando quiero a alguien en mi vida, intento que sea así. Además, el cariño entre tu hijo y yo es mutuo, que no va a ser mi intención nunca hacerle pasar un mal rato y que si depende de mi, no voy a desaparecer.
Neus agradeció no tener una conversación sobre ellas en ese momento y tener la certeza de que Miriam tenía en cuenta al peque.
-Espero que entiendas que no te bese delante de él para no darle esperanzas de algo que por muy bien que me haga ahora sentir, no se por donde va a tirar.
-Lo entiendo.
-Pero eso no quiere decir que quiera que dejes de darme besos de quinceañera. Que ahora que me los has enseñado, tengo más ganas que antes de disfrutarlos.
-Mira mama, los pinguinos estan jugando!!
Miriam miró a la puerta y le guinó el ojo. Neus se volvió al baño a terminar de arreglarse y vestirse. Cuando terminó se sentó al lado de ellos para disfrutar ella también de aquel momento.
Cuando terminaron aquellos dibujos Neus le pidió a Miriam si la acompañaba a la cocina a prepararle el desayuno al peque. Se bajaron las dos mientras él miraba los siguientes dibujos que daban.
-Me encanta verte con mi hijo.
-Y a mi también me encanta verte a ti con él.
Neus se rió.
-Sabes que no es lo mismo. Él es mi hijo, la relación que tenemos es normal que la tengamos. Y me encanta la que teneis vosotros dos, y no me gustaría que se encariñara contigo y que luego no estuvieras.
Cuando empiezas a tener algo con alguien no te planteas ciertas cosas tan rápido que pueda parecer precipitado. Pero antes de que todo esto empezara a surgir entre ellas ya tenían una gran amistad lo que había llevado a que Miriam y el peque a cogerse gran cariño por el tiempo pasado juntos los 3. Y lo que Neus le estaba diciendo es que pasara lo que pasara no quería que su hijo lo pasara mal.
-¿Quieres tener esta conversación ahora?
-No, solo quiero que mi hijo no sufra.
-Neus, no sé que va a pasar ni como van a ir las cosas. Solo sé que te quiero en mi vida y que si esto se repite y va a más y luego un día se termina, voy a seguir queriéndote en ella. Y sabes que cuando quiero a alguien en mi vida, intento que sea así. Además, el cariño entre tu hijo y yo es mutuo, que no va a ser mi intención nunca hacerle pasar un mal rato y que si depende de mi, no voy a desaparecer.
Neus agradeció no tener una conversación sobre ellas en ese momento y tener la certeza de que Miriam tenía en cuenta al peque.
-Espero que entiendas que no te bese delante de él para no darle esperanzas de algo que por muy bien que me haga ahora sentir, no se por donde va a tirar.
-Lo entiendo.
-Pero eso no quiere decir que quiera que dejes de darme besos de quinceañera. Que ahora que me los has enseñado, tengo más ganas que antes de disfrutarlos.
A Bollito también le gusta escribir
PO ÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑ ¡''FFFFF
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IUD
UUUUI.
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dimecres, 6 d’abril del 2011
preciosa
¿Te he dicho alguna vez que eres preciosa?
Sinceramente lo dudo. Habré podido decir cualquier cosa para hacerte entender que no tienes nada de que averngonzarte, habré podido poner alguna de mis caras cuando has dicho algo no muy positivo acerca de tu cuerpo, pero dudo bastante que te haya llamado preciosa directamente. Y que hayas podido entender que es lo que veo cuando te miro.
Pues eso, solo quería decirte que eres preciosa. Me da igual si solo lo eres para mi, me da igual si tanta razón tengo con aquella frase de "la belleza está en los ojos del que mira", me da igual que pienses que puedo ser algo exagerada, me da igual todo; solo quiero hacerte saber que eres preciosa. Y que si no lo crees me encantaría lograr que te vieras con mis ojos y te aseguro que cambiaría totalmente la visión que tienes de ti.
Me encanta volver a verte sonreir.
Sinceramente lo dudo. Habré podido decir cualquier cosa para hacerte entender que no tienes nada de que averngonzarte, habré podido poner alguna de mis caras cuando has dicho algo no muy positivo acerca de tu cuerpo, pero dudo bastante que te haya llamado preciosa directamente. Y que hayas podido entender que es lo que veo cuando te miro.
Pues eso, solo quería decirte que eres preciosa. Me da igual si solo lo eres para mi, me da igual si tanta razón tengo con aquella frase de "la belleza está en los ojos del que mira", me da igual que pienses que puedo ser algo exagerada, me da igual todo; solo quiero hacerte saber que eres preciosa. Y que si no lo crees me encantaría lograr que te vieras con mis ojos y te aseguro que cambiaría totalmente la visión que tienes de ti.
Me encanta volver a verte sonreir.
un beso
Como sigas así un día te planto un beso sin importarme quien esté delante.
Me encanta que vuelvas a ser tú, me encanta que te me acerques, me cojas y me plantes un beso sin que me lo espere. Me encanta que cuentes conmigo y que me estás agradecida por ello aunque realmente no sea necesario.
Me encanta que hayas decidido ser feliz y poder formar parte de ello en alguna medida. Me encanta saber que aunque sepas que vaya a ser duro y que pueden flaquarte las piernas sigas adelante con ello. Me encanta saber que has cogido las riendas de tu vida.
Lo que ocurre es que al volver a ser tu realmente has vuelto a mostrarme lo que me enamoró de tí, al acercarte a mi como no lo habías hecho hasta el momento aumentan mis ganas de hacer lo mismo contigo. Así que no te extrañe que un día te plante un beso, y no me preguntes lo que significa, porque eso solo dependerá de tí.
Me encanta que vuelvas a ser tú, me encanta que te me acerques, me cojas y me plantes un beso sin que me lo espere. Me encanta que cuentes conmigo y que me estás agradecida por ello aunque realmente no sea necesario.
Me encanta que hayas decidido ser feliz y poder formar parte de ello en alguna medida. Me encanta saber que aunque sepas que vaya a ser duro y que pueden flaquarte las piernas sigas adelante con ello. Me encanta saber que has cogido las riendas de tu vida.
Lo que ocurre es que al volver a ser tu realmente has vuelto a mostrarme lo que me enamoró de tí, al acercarte a mi como no lo habías hecho hasta el momento aumentan mis ganas de hacer lo mismo contigo. Así que no te extrañe que un día te plante un beso, y no me preguntes lo que significa, porque eso solo dependerá de tí.
dilluns, 4 d’abril del 2011
¡¡Te quiero entre mis brazos!! (II)
Aunque no podía creer la respuesta que había oido ya estaba montada en el coche dirección a casa de Neus. Todavía no sabía muy bien como había ido la cosa. No tenía claro como ella había pronunciado aquellas palabras y como había obtenido la respuesta que estaba deseando.
Tardó una hora que se hizo eterna para ambas. Miriam conducía sabiendo que si apretaba más el acelerador aquella espera se acortaría pero quería llegar y no quedarse de camino. Neus ya no sabía como sentarse o como mantenerse ocupada para que aquellos segundos no parecieran horas enteras. Pero la hora terminó poco antes de que Miriam fuera a picar a la puerta cuando Neus la abria ya que había reconocido el motor de su coche aparcando en la puerta.
-El peque te esta esperando para ponerse a dormir.
-Pues vamos a desearle buenas noches.
No se besaron, ni siquiera se tocaron, pero al acercarse sus cuerpos se podía sentir aquella tensión entre ellas. Acostaron al peque en la cama y esperaron a que se quedara dormido. Fue entonces cuando fueron al salón. Antes de sentarse Miriam se tomó la libertad de abrir una botella de vino y servir dos vasos.
-No pensé que me responderías como lo has hecho.
-Lo hice sin pensar.
-Creo que las mejores cosas pasan cuando no las pensamos.
Neus se notaba nerviosa, se veía algo descolocada, no parecía muy bien saber a que estaba jugando. Miriam se le acercó, rompió la primera barrera cogiéndole la mano y acariciándosela. La miró a los ojos y le dijo:
-Puedes poner los límites cuando quieras. Pero ha venido aquí para darte un beso, y no tengo intención de irme sin él.
Sin más la besó. La besó dulcemente, la besó haciendo eterno aquel contacto entre sus labios, la besó al tiempo que le cogía la cara y el cuello suavemente. Se separó un poco de ella y esperó a ver cual era su reacción. Neus abrió los ojos, sonrió y le dijo:
-Enséñame como son los besos de quinceañeras a los 30.
Ambas se rieron y no dejaron de besarse en toda la noche.
Tardó una hora que se hizo eterna para ambas. Miriam conducía sabiendo que si apretaba más el acelerador aquella espera se acortaría pero quería llegar y no quedarse de camino. Neus ya no sabía como sentarse o como mantenerse ocupada para que aquellos segundos no parecieran horas enteras. Pero la hora terminó poco antes de que Miriam fuera a picar a la puerta cuando Neus la abria ya que había reconocido el motor de su coche aparcando en la puerta.
-El peque te esta esperando para ponerse a dormir.
-Pues vamos a desearle buenas noches.
No se besaron, ni siquiera se tocaron, pero al acercarse sus cuerpos se podía sentir aquella tensión entre ellas. Acostaron al peque en la cama y esperaron a que se quedara dormido. Fue entonces cuando fueron al salón. Antes de sentarse Miriam se tomó la libertad de abrir una botella de vino y servir dos vasos.
-No pensé que me responderías como lo has hecho.
-Lo hice sin pensar.
-Creo que las mejores cosas pasan cuando no las pensamos.
Neus se notaba nerviosa, se veía algo descolocada, no parecía muy bien saber a que estaba jugando. Miriam se le acercó, rompió la primera barrera cogiéndole la mano y acariciándosela. La miró a los ojos y le dijo:
-Puedes poner los límites cuando quieras. Pero ha venido aquí para darte un beso, y no tengo intención de irme sin él.
Sin más la besó. La besó dulcemente, la besó haciendo eterno aquel contacto entre sus labios, la besó al tiempo que le cogía la cara y el cuello suavemente. Se separó un poco de ella y esperó a ver cual era su reacción. Neus abrió los ojos, sonrió y le dijo:
-Enséñame como son los besos de quinceañeras a los 30.
Ambas se rieron y no dejaron de besarse en toda la noche.
hablando del amor con eigual (II)
eigual se casa y felicitándola me hace la siguiente pregunta:
tú hubieses dejado escapar a la mujer que amas, y la cual sabes con la que quieres pasar el resto de tu vida?
Puede que en el pasado me ocurriera al no saber como afrontar algunos sentimientos cuando estos surgieron. Pero quería hablar del presente.
De como es posible que esté dejando escapar a la mujer que amo en estos momentos. Aunque a veces crea ver cosas que podrían indicar que siente algo por mi siempre tengo la duda de si no es tansolo por el gran cariño que me tiene. Y por eso, si hay alguna posibilidad de que haya algo más entre nosotras, solo por mis miedos, lo podría estar dejando escapar.
La mujer con la que quiero pasar el resto de mi vida. Aquella mujer que quiero añadir a la vida que tengo ahora mismo, que quiero que si me apetece verla solo tenga que llamarla, saber que me echa de menos al otro lado de la cama cuando no duermo con ella, que quiera compartir parte del tiempo libre que tengo con ella y el peque. Aquella mujer a la que quiero demostrar que dejarse querer no es malo, que tiene derecho a disfrutar mucho más de la vida de lo que lo ha hecho. Quiero que vea que se puede ser romántica y detallista sin agobiar, que los besos pueden seguir siento apasionados 3 años después, que puedes esperar el tiempo que haga falta para hacer el amor con alguien tansolo por ser incapaz de separar tus labios de los suyos.
Puede que dada la situación real sea una locura el intentar sentir su piel cerca de la mía, y probablemente por eso no lo haga, pero sería una gran locura convertir este sueño en realidad.
tú hubieses dejado escapar a la mujer que amas, y la cual sabes con la que quieres pasar el resto de tu vida?
Puede que en el pasado me ocurriera al no saber como afrontar algunos sentimientos cuando estos surgieron. Pero quería hablar del presente.
De como es posible que esté dejando escapar a la mujer que amo en estos momentos. Aunque a veces crea ver cosas que podrían indicar que siente algo por mi siempre tengo la duda de si no es tansolo por el gran cariño que me tiene. Y por eso, si hay alguna posibilidad de que haya algo más entre nosotras, solo por mis miedos, lo podría estar dejando escapar.
La mujer con la que quiero pasar el resto de mi vida. Aquella mujer que quiero añadir a la vida que tengo ahora mismo, que quiero que si me apetece verla solo tenga que llamarla, saber que me echa de menos al otro lado de la cama cuando no duermo con ella, que quiera compartir parte del tiempo libre que tengo con ella y el peque. Aquella mujer a la que quiero demostrar que dejarse querer no es malo, que tiene derecho a disfrutar mucho más de la vida de lo que lo ha hecho. Quiero que vea que se puede ser romántica y detallista sin agobiar, que los besos pueden seguir siento apasionados 3 años después, que puedes esperar el tiempo que haga falta para hacer el amor con alguien tansolo por ser incapaz de separar tus labios de los suyos.
Puede que dada la situación real sea una locura el intentar sentir su piel cerca de la mía, y probablemente por eso no lo haga, pero sería una gran locura convertir este sueño en realidad.
diumenge, 3 d’abril del 2011
¡¡Te quiero entre mis brazos!!
Sandra y Miriam acababan de llegar a casa y si des de que salieron de casa de Neus hasta ese momento había pensado en alguna ocasión en volverse de nuevo, en ese momento tenía todavía más ganas de volver a tenerla cerca.
Llámala, llámala y dile que quieres tenerla entre tus brazos, llámala y dile que quieres besarla, llámala y dile que no puedes dejar de mirarla cuando la tienes cerca, llámala y dile que te cuesta separarte de ella, llámala y dile que por mucho que no le pides nada más si deseas poder rozar tu piel con la tuya, poder recorrer su cuerpo, despacio, sin olvidar ningún rincón; llámala y dile que recorrerías de nuevo los kilómetros de vuelta a su casa solo para darle un beso.
No podía dejar de pensar en llamarla. Hasta que recibió un sms suyo:
-Me a gustado que vinierais. Te echabamos de menos en casa.
-A nosotras nos ha gustado estar ahí. Yo echaba de menos tu sonrisa.
Sandra llevaba un rato mirando la cara de Miriam y cuando esta se dió cuenta le dijo.
-Hazlo.
Miriam cogió el teléfono y la llamó. Sabía que hacer eso era una completa locura. Pero actuó por puro instinto. Su cabeza había perdido en la lucha contra sus emociones.
-¿Hola?
-Hola Neus.
-¿Qué pasa?
-Acabamos de llegar a casa. Y llevo un rato con ganas de coger el coche, plantarme en tu casa y darte un beso. Sé que puede que esto te coja por sorpresa, se que puede que te desconcierte y se que puede incluso que te incomode. Nada de lo que hago lo hago en función de esto, pero necesitaba decírtelo.
-Ven.
Llámala, llámala y dile que quieres tenerla entre tus brazos, llámala y dile que quieres besarla, llámala y dile que no puedes dejar de mirarla cuando la tienes cerca, llámala y dile que te cuesta separarte de ella, llámala y dile que por mucho que no le pides nada más si deseas poder rozar tu piel con la tuya, poder recorrer su cuerpo, despacio, sin olvidar ningún rincón; llámala y dile que recorrerías de nuevo los kilómetros de vuelta a su casa solo para darle un beso.
No podía dejar de pensar en llamarla. Hasta que recibió un sms suyo:
-Me a gustado que vinierais. Te echabamos de menos en casa.
-A nosotras nos ha gustado estar ahí. Yo echaba de menos tu sonrisa.
Sandra llevaba un rato mirando la cara de Miriam y cuando esta se dió cuenta le dijo.
-Hazlo.
Miriam cogió el teléfono y la llamó. Sabía que hacer eso era una completa locura. Pero actuó por puro instinto. Su cabeza había perdido en la lucha contra sus emociones.
-¿Hola?
-Hola Neus.
-¿Qué pasa?
-Acabamos de llegar a casa. Y llevo un rato con ganas de coger el coche, plantarme en tu casa y darte un beso. Sé que puede que esto te coja por sorpresa, se que puede que te desconcierte y se que puede incluso que te incomode. Nada de lo que hago lo hago en función de esto, pero necesitaba decírtelo.
-Ven.
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