A veces uno busca estrategias par ahacer aquellas cosas que le dan miedo, aquellas cosas para las que siente no tener fuerza, aquellas cosas que sabe pueden provocar un despliege de emociones por el cuerpo que pueden llegar a ser difíciles de manejar.
Y Miriam, como todos, tiene las propias. Puede que no sean las de la mayoría y que disten mucho de estas, pero son las suyas y solo por eso ya son válidas. Y su cabeza, teniendo en cuenta que le tocaba actuar si quería poder seguir adelante con su vida, buscó como hacerlo al tiempo que podría llegar a cumplir un sueño.
Había decidido llevar sus relatos a un local en el que hacían recitales de poesía para ver si podían hacer lo mismo pero con sus relatos cortos. Nunca ha dejado de tener pánico escénico pero con los años ha ido aprendiendo como disimularlos un poco. Pero le apetecía ver la cara que ponía otra gente después de compartir lo que escribía. Ya sabía la reacción de su gente, de aquellas personas que la conocían bien y que en cada palabra la encontraban. Y le apetecía ver que pensaban de aquellos relatos otras personas que no la vieran a ella sinó que imaginaran aquellas situaciones alejadas de las protagonistas reales.
Miriam sabía que si aquello se hacía real, si las dueñas de aquel local decidían darle la posibilidad de compartir parte de sus sueños con las clientas de aquel local, la emoción y los nervios la embriagarían y Neus, como otra gente, se daría cuenta de ello y no podría escondérselo. Y ese sería el momento de decirle que ella era protagonista de aquellos relatos, de contarle porque esto era así y de buscar la respuesta que necesitaba para poder dejar sus sueños escritos en un papel sin que fueran el camino por el que andar.
Y una vez recibida la respuesta, le tocó actuar. Llevaba unas semanas buscando el momento para hablar con Neus porque daba por hecho que aunque la idea del recutal de relatos les hubiera gustado, no tenían porque haberles gustado sus relatos, de modo que ella seguía en su empeño de contarle a Neus lo que sucedía para poner fin a esa angustia que le corría por dentro.
-Miriam, ¿estás bien?
Estaban ambas trabajando en el despacho cuando recibió aquella llamada. Le habían confirmado que los relatos, al igual que la idea, les habían gustado y querían quedar con ella un día para concretar como lo harían. Al colgar Miriam se había quedado paralizada. Sabía que si obtenía aquella respuesta le tocaría hablar con Neus, pero en ningún momento esperó que ella estuviera delante suyo en ese mismo instante.
-Eh... Sí.
-¿Me vas a contar con quien has hablado?
Miriam la miró con cara de duda. ¿Con quien he hablado? Si solo fuera eso lo que tenía que contarle no se habría quedado tan bloqueada.
-Voy a hacer una especie de recital de relatos...
-¿Tú? ¡Olé! ¿Cuándo? ¡Yo quiero estar ahí!
Miriam se la quedó mirando seriamente. Sabía que no era el lugar de hablar de ello, pero si era el momento justo para hacerlo. Así que esperando que nada interrumpiera aquella conversación empezó a hablar.
-A mi me gustaría que fueras, pero me gustaría que fueras después de contarte lo que te tengo que contar. Eres protagonista de esos relatos Neus, te he hecho protagonista de ellos. Ya sabes como soy, sabes que escribo por necesidad, para sacar de dentro aquellos sueños que tengo. Y en los últimos relatos aparecemos tu y yo.
Neus sonrió. Obviamente no esperaba recibir aquella información en aquel momento, pero tampoco era tonta. Puede que a veces se lo hiciera, pero de tonta Neus tiene poco la verdad. No sabía hasta que punto podía o no ser protagonista de los sueños de su amiga, no sabía hasta que punto aparecía en sus relatos, pero se había dado cuenta de que por mucho que estuviera a su lado como lo que era, una gran amiga, desearía poder estarlo como algo más.
-¿Me los dejarás leer primero? ¿Antes de leerlos delante de más gente? Me gustaría saber como me vas a presentar delante de un público desconocido.
Miriam se había quedado sin palabras. No esperaba para nada aquella respuesta.
-Te puedo pasar el enlace de mi blog. No está todo lo que esribo, pero si todo lo que hasta el momento estoy dispuesta a compartir con el público en general.
-Y eso que no vas a leer en público ¿podré leerlo yo?
-No lo sé Neus. Ahora mismo no sé si soy capaz de dejarte leer ni lo publicado en el blog. Esperaba que enterarte de esto nos llevaría a hablar de lo que hace que seas protagonista en mis relatos. No ha hablar de los mismos.
Miriam estaba totalmente desconcertada y de lo único que se sentía capaz de hablar en ese momento era de lo que sentían la una por la otra. Una vez sabido y aceptado ya podría pensar en sus relatos.
-Tenemos dos opciones. Hablar de esto ahora mismo con el riesgo de que dejemos de estar solas y tengamos que dejar la conversación a medias. O esperarnos a que sean las 3 de la tarde y poder hablar de ello si posibles interrupciones.
-Podemos hablar de ello ahora y si nos interrumpen continuar más tarde.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada